Capítulo 3 — Tenemos mucho que hablar.

1520 Words
Colton Tengo en mis manos la foto de la chica que ha ganado el concurso anual para la beneficencia que mi padre se empeña a obligarme realizar cada maldito año. No me malinterpreten, amo ayudar a otras personas; lo que realmente odio es tener que tratar con diferentes personas cada año y dejar que se comporten como si fueran las personas más importantes del mundo. ¡Hola, aquí el del dinero soy yo! Bueno, mi padre y yo. Es por él que acepto realizar estas cosas, pero poco a poco se me va acabando la poca paciencia que tengo. No sé lo que ocurrirá el día que me exploten los circuitos del cerebro y termine lanzando una silla contra la ventana. No crean que no lo haría, ya lo he hecho en muchas ocasiones atrás, pero por circunstancias diferentes. No, no vayas ahí. Hoy no. Sacudo mi cabeza intentado borrar aquellos horribles momentos y me concentro en la foto de la chica que tengo en mis manos. Realmente es bonita, muy bonita. Tiene un lindo cabello castaño claro, una piel clara realmente bonita y una pequeña, pero igual de bonita sonrisa. Sin embargo, lo único que no puedo dejar de ver en ella son sus ojos; tiene unos hermosos y penetrantes ojos verde grisáceo. Cualquiera que la vea, pensaría que tiene unos 25 años, pero no esta chica tiene tan solo 20 años. ¡20 años e hizo una presentación fenomenal! Cuando a mis padres y a mí nos tocó revisar cada idea, pensamos que seguiríamos en la misma temática repetitiva de "apoyo contra el cáncer" o "apoyo contra las madres solteras". No es que eso no fuese importante, por supuesto que lo es, pero supongo que ahí afuera existen otras personas que les urge un poco de ayuda, ¿no? Entonces abrí su video y, además de quedarme seriamente impactado con la calidad y la belleza de esta chica, realmente amé su idea. Un programa de apoyo hacia los niños con padres drogadictos. Un programa donde los niños puedan asistir para obtener algo de comida, ropa o educación. Incluso esta chica propone crear un centro de rehabilitación para padres que quieran ayudarse y ayudar a sus hijos. ¡Jodidamente genial! Nunca hemos apoyado una causa como esta, pero de seguro va a ser todo un éxito, y lo mejor, ayudaremos a niños y jóvenes que de verdad merecen una vida diferente a la que les toca vivir. Salirse de la drogadicción no es una tarea sencilla, incluso algunas personas mueren en la rehabilitación, pero este proyecto se enfoca más que todo en los hijos de los drogadictos, que sin duda alguna no tienen la culpa de vivir en las condiciones en las que lo hacen. Esta chica, realmente tiene una causa muy hermosa en la mente. Esa es la razón por la que decidí cambiar un poco las reglas y darle la oportunidad a esta jovencita de preparar el proyecto a mi lado. Había decidido que nunca más lo haría, pero creo que ella podría ayudarme con todo esto. Mi padre entra en mi despacho con su traje n***o de corte italiano y me regala una sonrisa burlona. —Bastante hermosa, ¿eh? Le ruedo los ojos y dejo la foto de la chica en mi escritorio, me acerco a mi padre y le estrecho la mano. —Por favor, no empieces. —Le suelto con sequedad— Se supone que debo encontrarme con ella dentro de una hora. —No estoy haciendo nada, Colton. Solo una pequeña puntualización, y ya que esta hermosa jovencita debe estar por llegar, me marcharé y llevaré a tu madre a cenar. Le regalo una sonrisa dura y vuelvo a ofrecerle mi mano que rápidamente la estrecha. Mi padre, Reynold Hemsley, tiende a hacer esos comentarios cada vez que una chica viene a visitarme, creo que tiene ciertas suposiciones de por qué nunca le he presentado una chica y, gracias a eso, se encarga de puntualizarme las virtudes de cada mujer que se cruza en mi camino. Oh, papá. Créeme, yo observo cada pequeño detalle de una mujer. —Nos vemos luego, papá. —Me despido y regreso a mi enorme silla de cuero n***o— Tal vez podamos reunirnos el próximo fin de semana, llamaré a Caroline. Papá me sonríe realmente satisfecho por mi proposición, asiente y se marcha del despacho. Sé que ama verme con mi hermana mayor, juntos. Caroline vive a pocas horas de aquí, pero gracias al trabajo, su esposo y sus dos pequeños huracanes, no nos vemos muy a menudo. A mamá también le encantará la idea de pasar tiempo, juntos. Mi hermana se casó a los 22 años, en ese entonces tenía 15 años y estaba muy feliz por ella, luego no pasó mucho tiempo para que quedara embarazara de Carly y dos años después de su pequeño Charlie. Papá ama mucho a sus nietos y la vida que formó mi hermana, así que quiere que yo apure el paso. ¡Jesús, solo tengo 25 años! No me estoy muriendo. Ahora solo tengo una rutina que, para ser sincero, prefiero dejarla así durante unos cuantos años más. Básicamente se resume de esta manera, tengo una chica dos semanas en mi cama y luego adiós, algunas las dejo un mes, pero no más de ahí, esa es la razón por la cual no le presento a mis padres ninguna chica, se volverían locos cada mes con una chica diferente. Todo es mejor así; yo disfruto, ellas disfrutan y mis padres no sufren un infarto antes de llegar a los sesenta. Vuelvo a levantar la foto de aquella chica y vuelvo a leer su nombre. Maileen Collins, una chica verdaderamente inteligente y realmente hermosa, pero no, esta chica es muy joven, prácticamente una niña, no puedo utilizarla de esa forma, además esto es trabajo y yo no mezclo sexo con trabajo. Pero si se lo explicas, podrías disfrutar un poco o, mejor aún, hacerla disfrutar. No, no, no. Mejor me saco esas tontas y lascivas ideas y me tomo un poco de bourbon, eso me ayudará a relajar mi mente. Me levanto del sillón y camino hasta el armario donde tengo guardado mis licores, tomo el bourbon, un vaso de vidrio y me sirvo a mi gusto. Al tomarme un trago, no puedo evitar imaginarme los ojos de aquella chica, y tampoco puedo evitar imaginarla debajo de mí, desnuda, sudada y mirándome con esos ojos hermosos. ¿No y que no te la querías follar? Casi me atraganto con mis pensamientos. ¡j***r, parezco un crio de 15 años y ni siquiera la he visto personalmente! Trato de relajarme y de calmar la inminente erección que me acaban de causar los ojos de esa chica. Realmente debo calmarme o si no, cuando la vea, pensará que soy un asqueroso pervertido. ¿Acaso no es eso lo que eres? Miro mi reloj y me sorprendo al ver que faltan veinte minutos y que la veré finalmente. Quizás no sea igual de hermosa que en la foto, eso podría ayudarme, nadie puede tener esa clase de belleza, es insano. Insano para mí. Tomo otro trago de bourbon, y me aproximo a mi escritorio. Trato de arreglar los papeles y saco la chequera, tengo que entregarle su premio hoy mismo. Realmente, la cantidad me parece muy poca para lo que vamos a realizar, y la chica se ve que necesita el dinero. Lo descubrí en el video, su bolso con muchas marcas de arreglo de costuras, su camisa desgastada al igual que sus zapatos, pero eso no quitaba la belleza de su rostro. Tal vez podríamos llegar a un pequeño acuerdo. Si dice que no, no insistiré. Eso sí lo he aprendido bien, si una chica dice no, es no. Nada de lo que digas la va a hacer cambiar de parecer. Tocan el timbre de mi casa, y entonces sé que llegó. Mmm, la chica es puntual. Me gusta. Me tomo lo que queda de mi trago y me siento en el sillón, unos segundos después, tocan la puerta de mi despacho y cuando doy el pase, Sasha, mi ama de llaves, asoma su cabeza. Me confirma que la señorita Maileen Collins ha llegado y hace que entre. Embozo una sonrisa cuando la veo entrar, está realmente espectacular en un vestido n***o que le llega un poco arriba de las rodillas, con unos detalles de encaje en el busto y unos increíbles tacones negros. Su cabello lo ha dejado suelto y eso hace resaltar sus hermosos ojos verdes. —Bienvenida, señorita Collins. —Me levanto del sillón y le ofrezco mi mano. Ella camina lentamente hacia mí y levanta su mano temblorosa hacia la mía, realmente está nerviosa, o estoy afectándola. Mataría porque fuera lo segundo. —Muchas... Gracias, señor Hemsley. —Por favor, siéntese. —Le indico la silla frente a la mía— Tenemos mucho que hablar. Ella asiente y se sienta, puedo ver que está muy nerviosa y aun no sé la razón, pero si juego bien mis cartas, puede ser que tenga un pequeño premio para divertirme.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD