“¡Qué alegría verlas, chicas! Me siento bien. Me siento como libre en Francia. Independiente. Grande por primera vez. ¡De hecho es la primera vez que dejo a un chico! No sufrí. Estoy contenta, chicas. – Ira... Otra vez hablas de ruptura. – Taniiia... Tú también vas a romper. – ¡No es cierto! No lo tenemos planeado. Estamos muy bien juntos y sobre todo estamos enamorados. – Yo también estaba enamorada... Van a romper por una única razón: ¡él es francés! – Parece que ya no te gustan los franceses. – No es eso... Este chico estaba tan seguro de sí mismo, con sus modos, con su mirada. Se creía irresistible. Estaba conmigo y le coqueteaba a otras frente a mí, incluso en el trabajo, las clientes del restorán. Me daba asco. – ¡Incluso un chico de otra nacionalidad se habría podido comporta

