Mi día comienza temprano, cuando entra en la habitación Nefertari ya me encuentro levantada, no quiero que lea de inmediato que me encuentro del mal humor igual el plan de hoy y de estos días es genial eso me ayudara a calmarme un poco, aunque no se como podre ver a la cara a Rashid esta noche, pero lo mejor es no pensar en eso ahora.
—Buen día, señorita Cristina , ¿Cómo amanece?.
—Buenos días, estoy bien, gracias, pero Nefertari no que damos ayer en que nos hablaríamos con confianza.
—Tienes razón es la costumbre, bien hoy nos esperan un dia de aventuras, aprovechemos al máximo a partir de lunes recibiremos en palacio otros miembros de la familia real, lo cual siempre genera un poco mas de tensión y muchos empleados correteando por todo el lugar.
—Wow, así que podre conocer el resto de la familia, se que has de ser prudente y no debes comentar nada sobre nadie pero me gustaría que en su momento me orientes para no cometer errores con ninguno de ellos.
—Bien, no podría yo dar detalles no solo por un tema de confidencialidad sino porque realmente no les conozco, no he trabajado directamente con ellos solamente con la madre del sultan sin embargo, te diría que fueras cuidadosa con Ludomila la prima de sultan pues es de armas tomar, de hecho a hecho despedir a varias chicas del personal por cualquier error por mas pequeño que sea, es exigente y tiene fama de ser caprichoza, realmente yo soy asistente es del sultán, hizo una excepción al cederme a ti por primera vez en los dos años que lllevo trabajando para el.
—Osea que conoces sus mas íntimos secretos.
—Se pudieran decir que sí, pero te podrá resultar increíble pero ha llevado una vida sumamente honrosa, es maduro y centrado, realmente lo descubrirás cuando comiences a trabajar con él, por cierto aca tengo una nota que él te envía, ya que, estas preparada te dare unos minutos de privacidad para que salgamos, te espero en la salita contigua.
—Está bien no tardo.
Ansiosa reviso la nota ni me imagino que pudo haber escrito, cuando abro el sobre, a puño y letra, leo “siento si de alguna manera te ofendi, no fue mi intensión, por favor hablemoslo esta noche en la cena, permíteme resarcirme, Rashid”. La nota me hace sonreir def. La nota me hace sonreir, definitivamente cambia mi humor, que se tome una persona de su nivel y compromiso de disculparse es toda una asaña para mi, me deja claro que es una persona de valores, asi que eso me da el animo suficiente para ir a conocer esta hermosa ciudad llena de historia.
El primer lugar que visitamos es el zoco de Mutrah una especie de mercado organizados en unas calles cubiertas repletas de tiendas, hay de todo tipo de artículos desde ropa, accesorios, telas, artesanías importada de Turquía, Irán o India. Más que para comprar el paseo es para conocer un poco de la cultura, solo escojo algunos pequeños regalos y continuamos nuestro camino al Corniche de Muttrah, el malecón de la capital es un paseo marítimo que se extiende a lo largo de la bahía, me llama la atención dos gigantescos yates que tomo como algún crucero que ha traido turistas a la zona, sin embargo mi acompañante al ver mi interés me explica.
—Son del sultan quizá algún día puedan hacer alguna excursión.
Luego encontramos una de las mezquitas más bonitas de Mascate pero no podemos acceder por no ser musulmana, sin embargo con las vitas de las casas la arquitectura con balcones con celosías, una especie de adorno semejante a un encaje pero tallado en madera que colocan frente a las ventanas para mantener la intimidad de las mujeres de la casa, llegados a ese punto decidimos ir a almorzar a un restaurante cercano para poder continuar luego con nuestra expedición, no me aventuro a algún plato complicado que no conozca al menos por hoy asi que solo pido un Kebab con algunos vegetales acompañado por una bebida a base de Yogurt y finalizo con un café tradicional del lugar, Nefertari pide lo mismo y disfrutamos de las vistas mientras comemos, tengo muchísimas ganas de interrogarla sobre Rashid pero estoy segura que no es mucho lo que me podrá decir asi que desisto.
Nos dirigimos a Royal Opera House donde realizamos un tour guiado es un edificicio hermoso que esta considerado uno de los teatros más elegantes y mejor equipados técnicamente del mundo, rodeado de jardines y decorado con mármoles blancos, accedemos por un lujoso lobby también de mármol blanco, maderas de alta calidad y preciosos grabados en paredes y techo, hay una muestra de vestuarios de óperas y ballets, asi como una pequeña exposición de instrumentos de música clásica. La sala del teatro tiene elegantes palcos rodeando todo el patio de butacas, posee un mecanismo que permite adaptar el escenario a las necesidades del espectáculo desapareciendo las dos primeras líneas de asientos debajo del escenario.
Y para finalizar la tarde visitamos el mercado de verduras y pescado de Muttrah, donde realmente visitamos mas que todo el área de frutas donde me fue imposible no comprar algunos frutos secos y dátiles que se veian increiblementre tentadores, decidimos dejar nuestro recorrido hasta allí y volver al palacio, justo nos da tiempo suficiente para prepararnos antes de ir a cenar mientras nos acercamos mi ansiedad crece, imagino lo que me depara en la noche y me siento una chiquilla, que va a salir por primera vez con un chico que le gusta, al bajarme del vehículo ya he logrado conocer el nombre del chofer que nos a acompañado en el dia y me despido de el por su nombre y dándole laas gracias.
—¿Sabe que eso no es parte del protocolo?
—Y sabes que yo no cmplo con nada de eso además solo soy una empleada.
—Lo se, mejor vayamos a prepararla.
Una hora mas tarde ataviada con mi vestimenta de color verde llego a la puerta donde me han citado de nuevo es el área del jardín, mientras camino acdercandome cada vez mas a el siento lo imponente de su presencia, su mirada es interrogante como si deseara descubrir mi estado de animo, extiende su mano y cuando se la entrego la besa de manera galante.
—Hola Cristina espero hayas tenido un excelente día, ¿Puedo hablar abiertamente?
—Por supuesto.
—Te ves increiblemenete hermosa, no me importa el pudor ni la espera deseo demasiado besarte y a menos que me digas ahora mismo que no estas de acuerdo, no quiero ni puedo dejarlo para luego.
Con mi mirada parece obtener la respuesta pues acorta nuestras distancia me toma por el cuello y me besa con tal intensidad que pareciéramos dos amantes que hace muicho se esperan, cuyos cuerpos se conocen y se han desperadco toda la vida, cuando finaliza el beso hay una sonrisa en sus labios, es claro que debemos hablar pero ahora mismo no nos apetence asi que me lleva de la mano a la mesa y cenamos en calma, le cuentgo sobre mi dia y el me comenta que luego el mismo me llevara a pasear a lugares hermosos, compre un detalle para el pero decido no entregárselo de inmediato quiero que sea en alguna ocasión especial, deseo que vayamos despacio, asi que cuando me despide en la puerta con un pequeño beso y me acompaña un guardia a mi puerta me siento como una princesa de cuento de hadas.