― Violeta Dime que está pasando por qué me dices estas cosas ― dijo Marcelo realmente desconcertado, no entendía qué estaba pasando el porqué Violeta estaba tan asustada.
― No pasa nada, mi amor solo prométeme que nuestro amor será por siempre ― le dijo Violeta haciendo que él solo la abrazara rodeándola con sus brazos.
Sin embargo, Marcelo se había desconcertado mucho, tenía miedo de que algo malo le sucediera...
Mientras que Diego sonreía maliciosamente con solo ver a Violeta aterrorizaba, le llenaba de placer, pues él quería hacer hasta lo imposible con tal de que ella se casara.
Al día siguiente, Violeta se preparaba para ir a trabajar cuando Sabine abre la puerta de su habitación.
― Violeta ― dijo Sabine tratando de sonreír.
― Hola Sabine, ya me iré a trabajar, después pasaré a ver a mi tío para ver que se puede hacer para sacar a mi padre de la cárcel ― dijo Violeta haciendo que su hermana la detuviera.
― ¿Qué paso con Diego? ¿Por qué llegaste tan alterada? ― le pregunto Sabine haciendo que ella agachara la mirada.
― Simplemente, ya me cansé de Diego ― hablo Violeta escondiendo lo que estaba pasando en realidad.
― ¿Segura? Hermana, yo te puedo ayudar ― le dijo Sabine haciendo que Violeta asintiera.
― Si segura me tengo que ir ― hablo Violeta de nueva cuenta.
Por otro lado, Marcelo empezaba a vocalizar, quería cantar como nadie, quería que sus canciones tuvieran éxito, estaba tan concentrado en su ahora carrera que su padre lo había visitado, pues él había investigado donde estaba su hijo ahora.
― Marcelo ― hablo su padre dejándolo un tanto sorprendido.
― ¿Padre que haces aquí? ― le respondió Marcelo, un tanto confundido no pensaba ver a su padre de nuevo.
― Quería verte hijo ― le respondía su padre, por lo que Marcelo se pone su abrigo.
― Vamos, hay un café cerca ― respondió Marcelo yendo con su padre.
― supe que estás triunfando en la música ― dijo su padre tratando de sonreír.
― Si padre estoy triunfando en la música ― le respondió Marcelo cruzándose de brazos. ¿Ah que has venido? ― le dijo Marcelo tratando de enfrentar a su padre.
― Quiero tu ayuda ― le respondió su padre haciendo que él negara con la cabeza.
― ¿para qué quieres mi ayuda? ― le dijo Marcelo cruzándose de brazos. ― Te
recuerdo que no te daré ni un quinto ― le dijo Marcelo cruzándose de brazos, pues él no quería que su padre tomara, pues él quería cortar lazos con su propio padre.
― Yo soy tu padre, debes ayudarme y ver por mí ― respondió su padre molesto.
― ¿Acaso cuando has visto por mí? ― le dijo Marcelo enfrentando a su padre. ― Jamás has visto por mi padre ― le dijo Marcelo un tanto furioso, por lo que su padre decide irse mientras que él solo lo miraba.
1 mes después, Diego había logrado hundir más a Juan ferrará, mientras que Marcelo había encontrado un buen manager el cual le permitía promocionarlo por varios estados Uruguay y si todo salía bien saldría de gira por toda Latinoamérica, por lo que él fue a la casa de Violeta quería decir que por fin irá a una gira de medios para promocionarlo.
Al llegar toca la puerta abriendo la mamá de Violeta.
― ¿Qué desea? ― hablo Eva cruzándose de brazos.
― Vengo a ver a Violeta ¿Se encuentra? ― pregunto Marcelo haciendo que ella lo mirara con desdén.
― ¿Así que tú eres el muerto de hambre?, ¿verdad? ― pregunto ella mirándolo con frialdad. ― mira, hazme un favor músico de quinta, dejé en paz a mi hija, ella se merece alguien como Diego, no un muerto de hambre que no tiene donde caerse muerto ― respondió Eva tratándolo con dureza, Marcelo iba a hablar por lo que Violeta lo interrumpe.
― Mama ― dijo Violeta desde las escaleras. ― ¿otra vez insultando a mi novio? ― pregunto Violeta con los brazos cruzados.
― Cuando entenderás que no es para ti, ¿cuándo? ― pregunto Eva desde la puerta.
― Nunca mama, Marcelo es el hombre de mi vida ― respondió Violeta yendo con Marcelo que solo le da la mano para después irse dejándola con la palabra en la boca haciendo que ella aventara la puerta.
― Gracias por venir Marcelo ― hablo Violeta tratando de sonreír.
― ¿Qué ha pasado con tu papá? ― pregunto Marcelo acariciando las manos de su novia.
― Su caso es muy delicado, le han dictado auto de formal prisión ― dijo Violeta con los ojos llorosos haciendo que Marcelo abrazara a su novia, no sabía qué decirle, sin embargo, tenía que decirle que se iría fuera de la ciudad por un mes por la gira de medios que venía en camino. ― Marcelo ¿Sucede algo? De repente que has quedado callado ― dijo Violeta un tanto desconcertada.
― No es nada mi amor bueno, sí que tengo una noticia ― dijo Marcelo tratando de sonreír.
― Habla Marcelo ― hablo Violeta con algo de curiosidad.
― Me iré durante un mes de la ciudad por la gira de medios ― respondió Marcelo tratando de sonreír. ― Yo sé que es difícil Violeta, pero esto lo hago por los dos, quiero darte la vida que te mereces, quiero que celebremos la boda a lo grande ― respondió Marcelo tratando de sonreír, por lo que Violeta le da un beso en la frente.
― Tu triunfo es una alegría para mí ― le dijo Violeta sonriendo un poco.
― ¿Me esperarás? ― pregunto Marcelo tomándola de las manos.
― Claro que te esperaré mi amor ― le dijo Violeta feliz. ― ¿Me escribirás? ― le pregunto Violeta un tanto inocente.
― Dalo por hecho ― dijo Marcelo dándole un beso en la frente.
Tenía que irse en paz, tenía que realizar la gira con el propósito de comprar una pequeña casa para los dos haría lo imposible por regresar lo más pronto posible pasaron los días, Violeta quiso despedir a Marcelo en el aeropuerto, ambos se despidieron de un abrazo sin saber lo que el destino les depararía.
Al salir Violeta del aeropuerto, Diego la estaba esperando afuera de su carro mientras fumaba dándole una sonrisa cínica.
― ¿De verdad no te cansas de seguirme? ― pregunto Violeta cruzándose de brazos.
― Dime que se siente que a tu padre le dicten auto de formal prisión ― respondió Diego sonriendo maliciosamente.
― Te juro que te vas a arrepentir ― dijo Violeta furiosa.
― Podría ser, pero recuerda que tengo en mis manos a tu papá, si tú haces algo en mi contra yo daré la orden de matarlo ― respondió Diego sonriendo triunfante.
― No te atreverás a tanto ― respondió Violeta un tanto furiosa.
― Rétame y verás lo que le hago a tu padre ― respondió Diego agarrándolo de la quijada haciendo que ella se soltara bruscamente. ― Es muy fácil casarte conmigo, de esa manera tu padre no correrá peligro ― respondió Diego tirando la colilla de su cigarrillo.
― No sabes cuanto te odio, ojalá el que estuviera en la cárcel, seas tú y no mi padre ― hablo Violeta furiosa por lo Diego la intenta besar, pero ella se aparta dándole una bofetada.