Prólogo
Valentina
—Oh dios—murmuro bajito y la mano que Harry mantenía en mi mejilla va a mis labios, él coloca un dedo en sus labios pidiendo que haga silencio y es rápido adentrándonos a la regadera, abre la llave y el grito que quiero soltar queda atrapado. Él me cubre con su cuerpo y escuchamos la puerta siendo abierta y a Cindy comenzar a caminar por el lugar.
Mierda, estoy acabada.
Cindy es una de las fieles empleadas de mamá, si me descubre con Harry así me mataran. Oh Dios. No quiero imaginar todo lo que pensaría al enconarnos en esta posición. Él desnudo con tan solo una tolla cubriéndolo y yo mojada con él, que no es mi novio, que solo es un simple empleado para todos en esta casa. Imaginar los comentarios malintencionados, las señalaciones como si yo estuviese haciendo algo malo, porque ante las personas todo lo malo que ellos dicen que haces es lo único relevante en ti.
Sin embargo, siento que quizás si hay algo de malo en todo esto y es la forma en que mi cuerpo reacciona estremeciéndose o como siento mis pechos más llenos porque a pesar de la situación, esta es la forma más íntima que he estado con alguien del sexo opuesto.
El pánico se filtra por todo mi cuerpo y Harry lo nota porque me hace unas señas para que trae de calmarme, pero ahora mismo todo lo que pienso es todo lo que pasará. Los gritos de mamá, los de Alonzo, los de papá, que posiblemente me encierren en un convento para toda la vida. Miles de imágenes trágicas pasan por mi mente, pero la acción que Harry hace me devuelve a la tierra.
Él me observa antes de que uno de sus dedos se pasee por mi labio inferior palpándolo con una suavidad que me deja muda. Solo soy capaz de verlo a él y ver como el agua moja su pelo haciendo que las hebras se peguen a su frente me hace saber que Harry no es un simple chico, realmente es un hombre. Observo con demasiada atención como las gotas se resbalan por su cuello y bajan a su pecho duro y lleno de músculos totalmente trabajado. De forma inconsciente busco lamerme los labios, pero solo lamo el dedo que tiene en mi boca y su mirada se transforma en una más oscura que me quita la respiración.
Me sonrojo sin tener fuerza de voluntad para apartarlo de mi cuerpo. Él sonríe antes de que la puerta se cierre y yo lo empuje haciéndolo tambalear. Muerdo mi labio inferior sintiéndome tan extraña, porque mis ojos buscan los labios de él y el pensamiento de como seria ser besada por él me invade.
Está mal, muy mal. Tengo un novio al cual no le agradaría para nada que yo tenga estos pensamientos sobre Harry, pero la curiosidad de como seria besarlo me ataca.
—¿Puedes... puedes ver si ya se fue?—pregunto y él asiente. Lo veo abrir con suavidad la puerta y sonreír.
—No hay nadie—asiento dispuesta a salir—Valeria—me detengo ante su llamado—¿quieres una vez más ser valiente y salir mañana temprano conmigo?—frunzo el ceño.
—¿Salir a dónde?—él sonríe.
—Es una sorpresa, ¿quieres?—respiro hondo y asiento.
—Mañana—salgo tratando de no encontrarme con nadie porque no quiero dar explicaciones de porque estoy empapada de agua.
Soy rápida al llegar a mi habitación, me doy una ducha rápida y salgo envuelta en una bata reparando en lo que sucedió. Sonrío como tonta antes de lanzarme a la cama. ¿Qué fue todo eso?