Los días posteriores al sueño compartido, una inquietud persistente se había instalado en Fernanda y Leónidas
Los recuerdos vívidos de aquel encuentro onírico los perseguían, dejando una sensación de anhelo y desconcierto. Cada vez que cerraban los ojos, veían la pradera verde, sentían la suave brisa y el calor de su abrazo
Fernanda se encontraba distraída en clase, sus pensamientos divagaban hacia Leónidas. La profesora llamó su atención, pero su mente seguía en aquel lugar idílico. Al salir de la escuela, decidió escribirle un mensaje
-Ayer soñé contigo otra vez – comenzó, pero borró el mensaje antes de enviarlo. ¿Qué podía decirle? ¿Cómo explicar lo inexplicable?- pensaba Fernanda mientras salía de la universidad
Leónidas, por su parte, se sentía más solo que nunca. A pesar de tener a Fernanda cerca, en sus mensajes, sentía una distancia insalvable.
Necesitaba volver a sentir esa conexión profunda que habían experimentado en el sueño, era una sensación tan espléndida que anhelaba repetirla
Decidieron reunirse nuevamente en la cueva, el lugar donde todo había comenzado ese mar de sensaciones y emociones que no con sus amadas parejas habían sentido
Esperaban encontrar alguna señal, alguna pista que les permitiera entender lo que estaba sucediendo
Al llegar, se sentaron frente a frente, mirándose fijamente a los ojos
-Siento que nos estamos perdiendo- comenzó Fernanda, su voz temblorosa -Cada día qué pasa te extraño más, te necesito más y me voy sintiendo más lejos de ti mi amor- término de expresar Fernanda con lágrimas rodando por su mejilla
Leónidas posó su mano en el portal que se veía más como un enorme espejo ahora -Yo también te necesito y extraño ver tus bellos ojos mirándome solo a mi…. Necesitamos encontrar una forma de estar juntos-dijo Leonidas entristecido por las lágrimas de Fernanda y no poder consolarla
En ese momento, las paredes de la cueva comenzaron a brillar nuevamente, proyectando imágenes de su sueño compartido. Pero esta vez, las imágenes eran más intensas, más reales. Podían sentir el calor del sol, el aroma de las flores, la suavidad de la hierba entre sus dedos
De repente, las imágenes comenzaron a distorsionarse, como si alguien estuviera interfiriendo. Una sombra oscura se proyectó en la pared, una figura que no podían reconocer. Asustados, Fernanda y Leónidas se acercaron a las sombras proyectadas en las paredes de la cueva, tratando de discernir la forma o la identidad de aquella sombra
-Alguien nos está observando- susurró Leónidas, su voz llena de intriga
Antes de que pudieran reaccionar, la cueva se llenó de una luz cegadora y ambos perdieron el conocimiento.
Desde aquel incidente en la cueva, las vidas de Fernanda y Leónidas habían cambiado drásticamente. Extrañas coincidencias y eventos inexplicables comenzaron a ocurrir en sus respectivas dimensiones
Fernanda, por ejemplo, encontraba objetos que pertenecían a Leónidas en lugares donde no deberían estar, y Leónidas escuchaba la voz de Fernanda en sus sueños, aunque ella estuviera despierta en su dimensión
La sombra que habían visto en la cueva los perseguía en sus pensamientos. ¿Quién era? ¿Qué quería? La duda los consumía, generando un sentimiento de paranoia y desconfianza. Cada ruido, cada sombra, les recordaba la presencia de esa entidad desconocida haciéndolos pasar días y noches llenos de incertidumbre y preocupación de no poder volver a verse
Fernanda empezó a investigar en la biblioteca de su ciudad, buscando cualquier información sobre dimensiones paralelas y fenómenos sobrenaturales
Descubrió antiguos manuscritos que hablaban de guardianes dimensionales, seres poderosos que protegían el equilibrio entre las dimensiones
Sin embargo, también encontró referencias a entidades oscuras que buscaban destruir este equilibrio buscando poder apropiarse del control de los portales Interdimensionales
Leónidas, por su parte, consultó a un viejo amigo, un experto en tecnología avanzada. Le mostró las imágenes que había grabado en la cueva, y juntos analizaron las extrañas fluctuaciones energéticas que rodeaban la figura de la sombra
El amigo de Leónidas sugirió – no sé qué tan probable sea pero podría tratarse de una entidad interdimensional, capaz de manipular el espacio-tiempo, espero no sea así por qué no hay estudios confirmados de dicha entidad- dijo el amigo de leonidas con preocupación
A pesar de sus miedos, Fernanda y Leónidas decidieron enfrentar juntos esta nueva amenaza
-entiendo que es muy arriesgado pero no quiero perderte otra vez- envió Fernanda en un texto
-Ni yo tampoco, sé qué no es común todo esto pero tu vales la pena el riesgo que deba tomar- respondió Leonidas en e texto y al leerlo Fernanda sonrió con emoción en su corazón
Se comunicaron a través de sus dispositivos, compartiendo sus hallazgos y teorías. Se dieron cuenta de que estaban conectados de una manera más profunda de lo que jamás habían imaginado, y que su amor era más fuerte que cualquier fuerza oscura
-No permitiremos que nadie nos vuelva a separar – afirmó Fernanda con determinación
-Lucharemos juntos por vivir este amor- respondió Leónidas
Con renovada esperanza, comenzaron a planear su siguiente movimiento. Sabían que la sombra no se detendría hasta que hubieran logrado su objetivo, sea cual fuera este.
Y estaban dispuestos a hacer lo que fuera necesario para proteger su amor y sus dimensiones de cualquier cosa rara que estuviera interviniendo
Aquel día les quedó el sabor amargo de no haber podido cumplir por más tiempo su deceo de estar juntos así que al llegar Leónidas a su casa envió un mensaje a Fernanda
-buenas noches mi amor aunque fue poco lo que te vi y la situación no fue la mejor te digo que te veías hermosa y me enamoras cada día más de ti- escribió en el texto Leónidas y Fernanda al leerlo no pudo evitar sonreír y suspirar por las palabras enviadas por su amado
-debo separar y aclarar mis sentimientos y pensamientos, siendo realista este Leo no es mi Leo, el mío se fue y jamás volverá pero también debo tomar en cuenta todas las cosas que este Leo me hace sentir, lo segura que me siento en sus brazos y el delicioso sabor de sus labios- se acosto a dormir pensando Fernanda con su rostro muy sonrojado