Habíamos pasado de la estabilidad a la fatalidad. Y no hay peor tragedia que decir adiós sin estar preparado. Así que supongo, que es parte de la crueldad de la vida dejar ir a las personas que amas, y duele. Duele como una espina incrustada en la piel, pero siempre hay tiempo para sanar y superar las pérdidas. ¿Por qué su historia tenía que terminar de esa manera? Soldados corrían de prisa en los pasillos de palacio vociferando información desalentadora. Ancianas y doncellas susurraban lamentaciones fuera de una de las habitaciones que era el centro de atención de todo palacio, de todo Aspen y seguramente también de los demás reinos. La tragedia del envenenamiento tendría su desenlace: en la fatalidad de la muerte. Lena iba a morir en cualquier instante y el culpable aún no h

