"Me vas a doler siempre." A la mañana siguiente se encuentraban en su pequeña cuidad, kiara miraba todo con dolor, en ese lugar le habían arrebatado la vida. -¿Vamos?- Interrogó demian con la mano estirada para así ella la tomará. -Si.- Fue lo único que salió de sus labios, entrelaza su mano con la de el. Habían llegado al lugar donde horribles cosas le sucedieron. -¡Demian! - Saludo su primo. -Marcelo, ¿como ha estado todo?- Preguntó. -Pasemos a mi despacho para poder hablar bien.- Sugirió mirando a la joven . -kiara un gusto volver a verte.- -Desgraciadamente no puedo decir lo mismo. ¿Me podrías decir donde esta azucena? -Hablo sin medir sus palabras pero al final no era como si le importará sonar descortés. -Lo sé y lo lamento. Ella se encuentra

