Suni no se veía nada bien, y ahora comprendían por qué no se encontraba ensayando con las demás porristas si ella era la capitana. Sintió pena y se acercó a ellos. No sabía cómo estaba su estado de salud, pero de verdad esperaba que ella estuviera bien. —¿Te sientes bien? —No pudo evitar preguntar. Suni la miró frunciendo el ceño sin responder. No creía que a Mia le importara su estado, más que sentirse mal físicamente, se sentía una persona terrible por haber dañado los sentimientos de Joseok; esa era la verdadera razón de su semblante. Suspiró cansada, debía tranquilizarse. Mia era la menos culpable de todo esto, realmente era ella quien sufría las consecuencias de sus decisiones. —Estoy bien —respondió al fin y apaciguó su semblante—. Gracias por preguntar. —Suni está emocionada,

