—Escribí una carta por si no puedo hacerlo. —Sacó un sobre de su chaqueta. Jenna se inclinó sobre la mesa poniendo total atención; ahora su curiosidad fue más fuerte, su amiga había pensado en todo, al parecer. —Oh, pero si tú pensaste en todo. A ver. —Estiró su mano y Mia le entregó el pequeño sobre, un poco indecisa de que fuera a ver lo que había escrito. Conociéndola, lo haría aunque le dijera que no, pero ¿a quién más podría decirle que la aconsejara cuando Ian no estaba por ahí? —Solo no te burles, por favor —le pidió, soltando un puchero. Estaba bien si le decía si algo estaba mal, pero creía que podía ahorrarse las burlas, las cuales no creía que le ayudaran. —No prometo nada. —Mia alejó la carta mirándola mal; siempre era así de honesta, mucho, incluso para su gusto. Eso era ju

