—No es para tanto. Lo admito, tiene bonita voz, solo eso. —Ian y Mia la miraron mal. ¿Acaso no había oído lo que ellos? Esos bajos eran dignos de un barítono; Matt, con su sola presencia, era capaz de llenar todo un estadio. —Eres un caso perdido, Jenna. Nada te sorprende —La nombrada rió y se encogió de hombros. Era verdad, pocas cosas la sorprendían. Aunque lo negara, ese algo había sido Matt; solo se negaba a darles la razón a sus amigos al quedar casi en shock ante el talento de Green. Era mejor mantenerse así, como una fan en secreto. —Mejor voy rápido al baño antes de que empiece la siguiente canción, los chupitos ya empezaron a hacer efecto —Mia musitó, un poco mareada y soltando una pequeña sonrisa. —Te acompaño. —Ian tomó un trago de su bebida, el último, y se paró junto a Mia, di

