POV Alexander. Belén me esperaba en la cocina, apoyada contra la mesa, con los brazos cruzados y una sonrisa dura. —Brenda Palmer quiere verte otra vez. La frase cayó como un disparo. Sentí un calor en el pecho. —Te dije que era la última vez. —Mi voz salió seca, áspera. —Y yo te digo que no —replicó, desafiante—. ¿O prefieres ver cómo Lucía empeora? ¿Quieres que tu hija sufra porque su padre es demasiado orgulloso? —¡No lo entiendes! —golpeé la mesa con la palma—. Cada vez que voy me siento menos hombre, menos yo. Belén me sostuvo la mirada, fría, desafiante. —No me vengas con discursos. El hombre de esta familia se parte el alma para que los suyos vivan mejor. Eso es lo que hacen los padres. Eso es lo que hacen los esposos responsables. Las palabras me atravesaron. Yo ya no veía

