Prólogo.
Joey Peterson; es una joven de veintidós años que renunció a todos sus sueños para cuidar de sus hermanos pequeños y su madre drogadicta, ella se encuentra en un problema grande cuando le llega una carta de desalojo y sus familiares cercanos le dan la espalda. Pero, como un milagro del cielo aparece con su cabello dorado y una sonrisa diabólica, Luke Liberman; el hijo menor de un multimillonario, al que le queda pocos meses de vida, él necesita una esposa de mentira para poder quedarse con lo más importante de la herencia, el imperio de los hoteles. Así es como terminan en una mentira que nadie cree y que necesitan convertirla en realidad.
Joey, es adicta a las películas de terror, no le gusta las de amor porque siente que su vida no es para que alguien llegué a desordenarla con promesas que no puede cumplir, y porque no tiene tiempo que perder.
Luke, es el típico galán que tiene una fila de mujeres detrás de él, pero sabe que tiene más atrás por la billetera que por amor. Es atractivo, inteligente y divertido, pero a veces el peso de su nombre lo agobia.
El mundo grita que ellos no pintan nada el uno para el otro, de echo se lo repiten una y otra vez, pero ellos están dispuesto a conseguir sus metas, sin embargo, todo tiene un límite. ¿Qué sucederá cuando se cruce el límite? Joey le pidió a Luke que nada de secretos, él prometió no ocultarle nada. ¿Será así?