Adrián besó a su hijo mientras su esposa se acercaba, ella contempló el rostro perfecto de su amado y con el corazón acelerado agradeció a Dios por haber aclarado sus sentimientos. - Te amo - le dijo al toparse con la mirada de él. – el corazón de Adrián se reconfortó, le acarició el rostro de ella y la besó. - Huácala – musito el niño mientras los veía besarse. - Ambos sonrieron con sus rostros se sonrojado. La palabra y la expresión de asco por parte de Matías les causó gracias. Adrián lo llevó hasta el sillón y una vez ahí le hizo cosquillas. Una vez que se cansó subió hasta la recamara y prendió una vela a la foto de su amigo y a la vez hermano. Mientras tanto la pareja subió hasta la recámara y se metieron a duchar. Abrazados bajo la cálida agua que invadía la Tina, Adrián recorría

