Facundo se fue llevándose esa imagen de familia perfecta, tenía sentimientos encontrados, ¿Qué sentía exactamente por ella? ¿Desde cuándo sentía celos? Él siempre sintió la necesidad de protegerla, de cuidarla, pero como amigos, al menos eso creía, ahora dudaba de todo. Pensaba en su mano sosteniéndola a ella, en su mirada aterrada que en sus ojos se sintió segura, recordaba su sonrisa, la felicidad con que sostenía a su pequeña.
Llegó a su casa muy tarde, su esposa lo estaba esperando.
—¿Porqué demoraste tanto?—quiso saber ella, dejando entrever cierta molestia.
—Tuve una urgencia, perdí la noción del tiempo—perturbado.
—¿Qué urgencia fue esa?
—No importa ¿Qué te dijo la obstetra?
—El bebé está bien, escuché los latidos, me pidió unos análisis y una ecografia. ¿Me vas a acompañar?
—¡Claro! Ni loco me pierdo la primer ecografia de nuestro porotito/a.
—Morirías por una nena ¿no?
—La amaría como amo a su mamá, y si se va a parecer a vos, así de bonita, voy a ser el papá más celoso de todos.
Se acerca y se besan, se va a descansar, ha sido un día muy largo.
Amanda llega a casa con su pequeña y Emma. Al ingresar a la habitación se encuentra con toda una puesta en escena, “Bienvenidas mis princesas" decía una pancarta, caían dos sobres rosas uno decía "Lu" y el otro "Amy"
—Vamos señorita sin vergüenza—dice Emma pidendole que abra los sobres.
Abre el que dice Lu, tenía una medallita del ángel de la guarda.
—¡Es hermosa! ¡Me encanta!
—Te falta un sobrecito.
Lo abre, había un anillo. Se da vuelta...
—¿Significa algo en especial?—preguntó temblando.
Emma estaba ya arrodillado frente a ella.
—Señorita, mi fugitiva, ¿se casaría conmigo?
—¡Ay Dios! ¿En serio?—realmente emocionada.
Emma asiente con la cabeza también emocionado.
—¡Siiiii! ¡Obvio que sí!—entre gritos y lágrimas.
—Te amo para siempre...
Caminos separados, cada quien siguiendo su vida, Facundo se preguntaba si ella realmente lo había olvidado, sabía que lo que ella había sentido por él no había sido un capricho de adolescente ni un amor pasajero. Era de esos amores que calan tan hondo que después son casi imposible de sacar. ¿Pero si ella lo había logrado? Le había quitado el sueño, quizás ya era tarde, alguien más había robado su corazón, y los más importante su admiración, ella no podía amar sin sentir admiración y eso, era muy difícil de superar.