Capítulo 6 "El nacimiento"

609 Words
Finalmente llegan a la clínica, firman el formulario para el ingreso. Amanda está sola su madre no contesta y Emma menos. Está asustada, Facundo lo nota. —¿Puedo quedarme con ella?—pregunta a la recepcionista. —Disculpe señor, tiene que ser un familiar directo o tiene que ser el papá del bebé. Se dirige hacia Amanda. —¿Estás bien? ¿Tenés quien venga a estar aquí con vos? —Las contracciones son muy fuertes, siento que no aguanto más. No me contesta nadie justo ahora. Tengo miedo—verdaderamente aterrorizada, era mamá primeriza y necesitaba apoyo. Ya la venían a buscar para llevarla a la habitación. —Soy el papá del bebé—dijo Facundo a la recepcionista. —Sé que no lo es, yo conozco a esa chica—respondió ella. —Está aterrada, su familia no contesta, y aparte es mamá primeriza. Yo me hago cargo si después hay algún problema por esto. —Mmm—duda, pero finalmente accede y lo deja ingresar con Amanda. Entran a la habitación, él la toma de la mano fuertemente, ya no se siente sola... —Dejaste a tu mujer en el consultorio—dice Amanda confundida. —Le dije que había tenido una urgencia. —Gracias... —Es lo menos que puedo hacer, una vez te dejé sola, y jamás me lo perdoné. No voy a permitir que suceda de nuevo. Le besa la frente y Amanda sigue sin caer en todo lo que está pasando. Llega la doctora, la revisa, la bebé quiere nacer. La llevan a la sala de parto, jamás en la vida sintió tanto miedo como en ese momento, de pronto vuelve a sentir la mano de él, lo mira, sabe que no está sola. Minutos después, luego de dejar todas sus fuerzas en cada puje, siente el llantito de su bebé. No había visto nunca algo tan hermoso como ese angelito que apoyaron en su pecho. Ya en la habitación con Ludmila en brazos, entra la enfermera y los ve. —¡Jodeme que tuvieron un hijo!—dijo una ex compañera de la secundaria que justo trabajaba ahí en la clínica. Ambos abren los ojos, sorprendidos. —No, no es lo que parece—dice Amanda. —Se lo tenían bien guardadito ¿eh? Igual siempre me pareció que se tenían ganas–agregó sin darles tiempo a contestar siquiera. —Eso va a ser un problema, sobre todo cuando vea las fotos de tu casamiento en las redes—pensativa Amanda. —Sí, creo que no quedo muy bien parado en esta historia—ríe. —Después va a decir que igual siempre te vió cara de turro—ríe divertida. —Siquiera tuviera una princesa así—dijo alzando a Ludmila. Ojalá te parezcas a tú mamá, está medio loca, pero tiene un corazón de oro. Amanda deja caer una lágrima, y justo ingresa Emma. —¡Mis princesas!—grita emocionado, traía un ramo de rosas blancas. Facundo le entrega a Ludmila. —Mil gracias por haber acompañado a mi mujer, la recepcionista me explicó toda la situación. De verdad muchas gracias. Amanda lo miró, y le dió las gracias también, había sido un día rarisimo, sus dos grandes amores habían coincidido en tiempo y espacio. Facundo también se fue impactado, por primera vez sintió celos, sí celos, lo vió a Emma en una imagen perfecta con sus princesas, como dijo él, sintió celos del brillo en los ojos de Amanda cuando lo vió llegar. Alguna vez esos ojos también brillaron así por él, pero ahora no, ya le pertenecían a otro, como posiblemente también su corazón.
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