Llegué al restaurante, Lucía estaba en la puerta, esperándome, se había vestido de manera informal, con una falda larga, y una camiseta blanca, con un mensaje de algo relacionado con las Matemáticas. Tras saludarnos, Lucía, me dijo al oído, que, desde que nos despedimos la noche anterior en el bar cercano a mi casa, no había parado de pensar en mí, y no podía ni quería esperar hasta la noche para verme. Pasamos al restaurante, nos sentamos en torno a una mesa, y pedimos cosas del menú del día, para ir rápidos, tomamos lentejas e hígado encebollado, de menú. Mientras esperábamos a que llegara la comida, tomando una Coca-Cola (Yo, porque tenía que regresar al trabajo), y una cerveza (Lucía), ella me confesó que, por la noche, le había costado dormir, y se había estado masturbando con f

