Despedida de soltera

1425 Words
POV VIOLET —¡Vamos a tu despedida de soltera! —gritó Harper desde la camioneta. Había venido por la noche a buscarme a casa. Estaba lista para ir a la cama porque mañana era mi dichosa boda. Boda por la cual no estaba nada emocionada, más bien parecía que iba a mi muerte. Pensar en Zach y en que estaba con esa chica no ayudaba mucho. Quise llamarlo muchas veces y reclamarle pero me contuve. No somos nada serio así que no me debo de meter en su vida. —¿En serio? —Vamos, di que si. Es tu última noche de soltera, supongo que merece la pena que vayamos a divertirnos. —Anda, hija —dice papá—diviértete con tu amiga. Pero no te pases. Asentí al final. —Voy a cambiarme. —les hago saber. Corrí a mi habitación y me puse un vestido corto pegado al cuerpo. Me dejé el cabello suelto, tomé mi bolsa y mis llaves y salí. • En la discoteca estaba todo lleno. Pedimos bebidas y empezamos a bailar. Unos chicos nos sacaron a bailar después, no me importó bailar muy sensual con ellos ya que mi futuro esposo también se ve con otras mujeres. Seguí tomando y bailando, riendo y divirtiéndome con Harper. Era mi última noche de soltera, tenía que disfrutarla al máximo. —¿No te parece que es suficiente? —giré la cabeza y casi me voy de espaldas al ver a Zacha allí. Se veía diferente esta vez, iba con una gorra, una camisa negra y pantalones vaqueros. Jamás pensé verlo así. Siempre iba tan formal. —¿Que demonios haces aquí? Es mi despedida de soltera —espete—vete. —Llamé a tu casa y tu padre me dijo que habías salido con tu amiga. Sabía que no sería nada bueno. —Zachary, mejor vete. Yo no me meto en tu vida así que deberías de hacer lo mismo por favor. —seguí dándole tragos a mi margarita pero Zach me la quitó. —¡Oye! —Nos vamos a casa. —No nos hemos casado y ya te pones en ese plan. —le digo. —Oye, amigo —el chico que recién estaba bailando conmigo se acercó. Me parece que habrán problemas—Déjala en paz. Esta conmigo. —¿Como dices? —la voz de Zach pareció seria, intimidante. —¿Está contigo? —Si. —Es mi futura esposa asi que yo decido cuando la saco de aquí o no. —¿Esposa? j***r, no sabía. Le lance una mirada fulminante al cobarde ese y dejé que Zach me llevara fuera. —Tengo que buscar a Harper, no puedo dejarla sola. —A tu amiga la vi en una esquina vomitando. Deberías de dejar de tomar así, cuando seas mi esposa tendrás que guardar las apariencias. —¿Yo por qué? No dijo nada. Me llevó hasta el coche y me hizo entrar. Me dolía la cabeza ya. Zach entró y arrancó. —No entiendo por qué haces esto. —murmure. Tampoco dijo nada. Genial, se veía muy enojado ahora. No le gustó para nada que haya salido. Cuando llegamos frente a la casa me ayudó a bajar y me llevó hasta la puerta de la casa. —Descansa porque mañana será un día muy largo. —fue lo único que dijo para después meterse a su coche e irse. Zach es un hombre tan extraño. Sonreí al recordar la manera en la que me busco y me defendió. • Al día siguiente mamá se encargó de despertarme muy temprano porque la maquillista y la peinadora no tardaban en venir. La casa estaba llena de gente que arreglaba el jardín y traían las bebidas, los bocadillos etc. Me tomé unas pastillas para la jaqueca y llamé a Harper para asegurarme de que estuviera bien. Lo estaba. Sería mi dama de honor así que estaría aquí pronto. Mamá escogió el vestido de novia. Ni siquiera pude escoger eso yo. Me duché, desayuné y empezaron a maquillarme y peinarme. No quería nada extravagante. —¿A donde viviremos? —le pregunté a mamá, yo suponía que ella estaba más enterada de la vida de Zach que yo. —Zach tiene una casa en un barrio bastante bonito y lujoso. Vivirás cómoda a como siempre has vivido. —¿Solo los dos? —Claro, cariño. Son recién casados, era de esperarse. Me miré al espejo cuando estuve lista. Jamás pensé casarme pronto. Pensé que disfrutaría más de mi vida. Papá entró a la habitación y empezó a llorar. —No pensé que llegaría a verte vestida de novia. Lo abracé. —No digas esas cosas, papá. Todo esto lo estaba haciendo por el, para que tuviera todo lo que quería en vida. Me llevó del brazo y bajamos las escaleras. Todo estaba listo para que la novia caminara por el pasillo. Zach estaba en el altar, esperándome. La música romántica empezó a sonar mientras caminaba hacia el. Traía el velo puesto así que Zach no podía ver mis expresiones claramente. Me tomó de las manos cuando llegamos y el padre empezó a dar la ceremonia. Tardo un tiempo, obviamente, pero por fin llegó la pregunta que tanto esperaba. —Zachary Kingsley, ¿aceptas como esposa a Violet Harrington? —Acepto —respondió seguro. Estaba serio, supongo que tampoco estaba feliz de casarse. —Violet, Harrington, ¿aceptas como esposo a Zachary Kingsley? —Acepto —respondí. —Los declaro marido y mujer. Puede besar a la novia. Zach me levanto el velo y me besó. Sentir su labios en los míos me provoco una especie de escalofríos en todo mi cuerpo. Se sentían tibios, sentí algo en mi boca del estómago. Algo que no pude entender. Estaba nerviosa en ese momento. No creí que besar a Zach me provocaría todo eso. Cuando nos separamos nos miramos unos segundos a los ojos. ¿Era la única que no había sentido o el también lo sintió? Suspiré. Los aplaudidos nos sacaron de nuestro mundo y voltee a ver a los invitados. Me sorprendió ver a esa chica, esa que estaba con Zach ese día. Cuando miré a Zach el también la estaba viendo. Supongo que es su novia, un amor que tuvo que dejar atrás por mi culpa. La fiesta vino después, donde teníamos que fingir ante los invitados estar feliz, contentos y vernos muy enamorados. Nos tomaron las fotos de boda, juntos, con la familia. Con Harper. Comí un poco porque la comida estaba buena, cuando iba a tomar vino Zach no quiso. —No tomes nada por favor —fue lo único que me dijo. Tenía que hacerle caso sólo por esa vez. Me dolían los pies, quería irme ya. La fiesta terminó a la media noche, no volví a ver a la chica con la que estaba Zach. Supongo que le dolió saber que se casó. La gente se fue, me despedí de mis padres, de Harper. Ya no viviría con ellos sino con este hombre. —Visítenme seguido —les dije. Me monté al coche de mi marido y me llevó a la casa. No me dijo nada en todo el camino. Desde que me fue a buscar esa noche al bar estaba muy serio. Cuando llegamos a su casa me sorprendió lo grande que era: era una mansión. Bajamos las maletas y me llevo dentro. Mañana tendría tiempo de conocerla mejor. —Ponte cómoda en la habitación, tengo unas cosas que hacer. Vendré a la cama después —me dijo y salió del cuarto. Suspiré frustrada y empecé a sacar las cosas. Me quité el vestido, fui al baño para hacer mis necesidades y cuando salí me puse la pijama. Daba igual si Zach dormía conmigo o no. Era mi primera noche de casada y ya me sentía sola. Me pregunto donde estará. Me costó dormirme así que me levante para buscar algo de tomar en la cocina. Tuve que adivinar donde era. Era grande y había de todo en la nevera. Saque un vaso de agua y me lo tomé todo. Cuando volví por el pasillo miré luz en una pequeña habitación, yo suponía que era el despecho de Zach y el estaba allí. Quise ir a preguntarle si iría a dormir o no pero no me atreví. Yo supongo que debe de estar pensando en esa chica de antes y lamentándose de haberse casado conmigo. Subí las escaleras y me acosté de nuevo a dormir. Poco a poco me fui quedando dormida.
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