Hace un mes, dije que no planeaba desestabilizar mi vida. Hace un mes, esperaba que pasaran al menos otros tres para hacer cualquier cambio en mi vida. Hace un mes, me dije a mi misma que no haría esto hasta después de unos seis meses estables. Y hace un mes, no habría tenido el valor, ni las ganas de hacerlo. Pero hace dos semanas, una niña de nueve años hizo que me diera cuenta de que podía cambiar muchas cosas favorablemente, y hacer mi vida incluso más estable de lo que era. Lo primero que Lucy despertó en mí, fue mi curiosidad por saber más acerca de quién era James Covell, no solamente por motivos del corazón, sino que también por la necesidad de saber quién era esa persona a la que veía todos los días. Lo que una persona cuerda y normal hubiera hecho, probablemente sería preguntarl

