Nicolás habló antes de que Andrea le colgara. —No llamo para buscar a tu amiga. Solo quiero que le digas que Naomi está en el hospital San Pietro. Está grave. Al parecer… se tomó unas pastillas. Andrea se quedó en silencio, sintió un escalofrío trepar por su columna. —¿Qué? —susurró, con el estómago encogiéndosele—. ¿Está… viva? —Por ahora —respondió Nicolás con frialdad. Andrea no dijo más. Colgó sin despedirse. —¿Era él? —preguntó Noelia de inmediato, notando el cambio en el rostro de su amiga. Andrea asintió lentamente. —Naomi… está en el hospital. Grave. Se tomó unas pastillas. Noelia se quedó inmóvil, como si el aire se hubiera vuelto denso de pronto. Una punzada le atravesó el pecho, aguda, como si una garra invisible se lo apretara desde dentro. —Ay… —murmuró, llevándose

