Antes de que todo llegase a más, de que tomase el nivel más alto el móvil sonó, desconcentrándole de lo que estaba haciendo. Acercó sus labios a mi oído, sentí su aliento chocar con mi cuello. Después de dar algo similar a un gruñido susurro. —No lo cojas. —Es JT. —Murmuré, logrando con ello que retrocediese. Sabía que estaba molesto por ello, pero aún así intentó esconder esa parte de él. —Cadmia al habla. —Feliz cumpleaños. —Me felicitó después de reír. —Solo quería decirte que algunos de los jugadores que salieron del juego están interesados en ayudar a los que aún siguen atrapados. No quieren dejarte sola en esto. —Añadió alegre. —Pero es peligroso. —Que tu lo hicieses también era peligroso. Venga, no te preocupes, vale? Son bastante buenos jugando. —Intentó calmarme. —Está bien

