Hoy lo sé, sé que te amo y se también la falta que me has hecho durante este tiempo. No sé si alguna vez me has pensado o extrañado, pero al menos yo, no pienso en otra cosa. Hoy cenamos con toda la familia, vamos a esperar tu regreso, sabes que no voy a poder abrazarte y besarte como quisiera hacerlo, pero al menos estaré ahí para verte llegar sano y salvo. - En media hora salimos, ¿estás lista? – Pregunta Max desde su habitación. Cabe destacar que dormimos separados, no compartimos habitación, pero al menos la casa debemos compartirla por razones obvias, aunque no nos llevamos mal, por el contrario, tratamos de hacernos la vida fácil los dos, él llega temprano, cenamos y pasamos hablando del trabajo, del día, de las cosas importantes, somos amigos. No le cuento de Damián y el no

