Estando en la ducha me doy cuenta de que no traje más ropa. Salgo del baño y veo a Max durmiendo en la cama, no es mi hotel, no es mi cama, así que no me importa, camino alrededor de la habitación y no sé qué colocarme. De curiosa me acerco al armario y para mi felicidad veo un vestido sencillo con mangas, amarillo y ajustado en los lugares correctos, esto no lo trajo Max, estoy segura. Luego de colocarme el vestido, toco algo inusual en uno de los bolsillos escondidos y encuentro una nota, es de Damián. La saco, la leo rápidamente y la guardo. Así como guardaré los momentos con él, guardo mis sentimientos, prometiendo sacarlos dentro de un año. Cuando me divorcie le entregaré todo lo que me resta de vida para amarnos libremente. Bajo las escaleras del hotel, no quise despertar a Ma

