La madre de Emilio lo vio salir muy molesto, su rostro se tornó preocupado. —No debí acceder a tu petición, mi hijo no me lo perdonará, estoy segura. Katy que lloraba en silencio, empezó a llorar aún más fuerte. —Le dije a mi padre que esto era una locura, conozco a Emilio desde hace varios años, y él jamás ha volteado a verme. —Mi hijo terminará haciendo lo que yo le ordene, para eso soy su padre, ve tranquila hija, y dile a tu padre que cumpliré con mi palabra a como dé lugar. —Estoy segura de que mi hijo te va a llegar amar intensamente, así que seca esas lágrimas y ve tranquila. La madre de Emilio se sentía terrible por mentir a la chica, conocía perfectamente a su hijo y sabía que no aceptaría su compromiso con la chica. Katy secó sus lágrimas y una gran sonrisa apareció en su

