Emilio tomaba una copa tras otra, mientras continuaba viendo a aquellas chicas, eran bellas, pero jamás serían como ella, una de las chica lo reconoció, lo había visto junto a Princesa, era un hombre atractivo y elegante, lo más seguro era dueño de una gran fortuna, así que sin pena alguna, decidió acercarse a él. —Hola, ¿Cómo estás? Te he visto por aquí antes. —Sí, suelo venir a este lugar de vez en cuando. —Pareces un hombre muy interesante. ¿Qué haces en la vida? —Bueno, tengo algunos negocios en los que estoy involucrado. —Oh, entonces eres un empresario exitoso, qué fascinante. —Sí, supongo que puedes decir eso. —Me encantaría conocer más sobre tus negocios y tal vez incluso trabajar contigo en algún proyecto. —En realidad, no estoy buscando a alguien para trabajar en este mom

