– ¿Estas bien? –subo la mirada y asiento. –Es solo que quiero que este pedido llegue bien, solo eso, estoy tan estresada –Emily tomando un vaso de leche me sonríe. –Estas semanas han sido fuertes ¿No? Lo digo, por... – ¿Cómo te va con Elián? La escucho botar todo el aire de sus pulmones subo la mirada, la encuentro con sus ojos fijos en mí, le sonrió de lado, un leve golpe a la mesa me hace saltar del susto, me encojo de hombros y vuelvo la mirada al portátil. –Si sabes que no puedes ignorar el tema de ¡Cameron!, ¿Verdad? –ni siquiera un gesto de mi parte. –No me has respondido, ¿Cómo vas con Elián? ¿Todo marcha bien? –silencio. –Todo bien, creo... –le vuelvo a mirar, el tono de su voz me preocupa. – ¿Crees? ¿Qué ocurre? –un repentino semblante triste. –Estamos mal a decir verdad,

