Una de las cosas que siempre me ha gustado de Samantha es verla dormir, sus largas pestañas, sus labios voluptuosos y con una hermosa forma. Mis dedos rozando sus líneas, mis ojos atentos a su rostro, la yema de mi dedo índice recorre sus cejas, su pecho sube y baja con calma por su respiración. El olor de su cuerpo, todo en ella es perfecto, siento que ella es la calma y el refugio que yo necesitaba en mi vida. Sonrió al verla hacer un gesto mientras duerme, mi brazo cubriendo su desnudo y frágil cuerpo, pero el vibrar de mi móvil desvanece todo lo bonito que estoy teniendo en este momento. Al voltear lo tomo, siento como si mi corazón se detiene al ver el nombre en la pantalla, evitando que Samantha despierte, salgo de la cama, tomo camino a la sala y con manos temblorosas contesto. –

