Después de todo lo que ha pasado hoy, después de lo mal que me trató la vida hoy, ahora tengo un contrato. ¿que hago?
─Si el tema a considerar es el monto monetario, le haremos llegar el contrato, el cual usted podrá leer con calma y toda la comodidad de su hogar, y si considera que es adecuado para usted, hágamelo saber. ─insite una vez más el directivo de la editorial.
─Tiene 24 horas. Puede leer y considerar sus opciones, sus intereses y hacernos saber su decisión. ─dice una vez más al ver su mirada de consternación.
─Esta misma reunión se hará en 48 horas. ─dice la directiva de la aplicación de libros.
─Entonces nos hará saber su decisión, y entonces podríamos empezar con todo el papeleo. ─pasa a despedirse de la videoconferencia el directivo de la editorial. Quedando únicamente la editora y ella.
─Dime, ¿que es lo que te preocupa? ─dice una vez que se quedan solas.
─No entiendo nada, todo se ve bueno, pero, ¿y si hay algo turbio en eso? ─dice Ángel aún asustada y sorprendida.
─¿Hace cuánto escribes?, es más de tres años. Tres años en los que has luchado cada uno de los libros, por sus pagos, y no se, pero a mí me parece buena la opción, sobre todo porque te pagarán los papales y el permiso, ya que eso incluye el contrato. Y si no, exige que lo sea. Tú libro está en el mejor momento, aprovéchalo. ─insiste.
─Pero salir del país es difícil, y luego está el hecho de que me da miedo los aviones...
─Mira, de manera virtual puedes diseñar el libro, ser parte de su edición y limpieza al pasar a físico, y ya estarías generando ganancias, y ya cuando sea la firma de libros o presentaciones de algo más, habrá pasado mínimo unos seis meses o más.
─Pero ese es otro detalle, yo estoy por graduarme y quiero postular para la universidad, y si hago todo eso, no me dará tiempo para todo.
─poner un libro en físico es fácil, que se venda como se ha pedido ser vendido tu libro, eso sí es uno en un millón. Tú puedes declinar la petición y dejar que se una segunda oportunidad, pero y si no pasa. ¿Que pasa si no pasa?, ¿que pasa si solo se queda en una buena anécdota?
─¿Y qué harías tú?, honestamente, ¿qué harías en mi lugar? ─pregunta intentando convencerse a sí misma que es lo correcto.
─Lee el contrato, hazlo a detalle. Lee parte por parte, línea por línea, revisa todo desde la primera hasta la última letra, letras grandes y pequeñas. Si todo lo que hay en el contrato te gusta y se acomoda a ti, acepta y gana tanto dinero como sea posible, estas oportunidades no se presentan dos veces en la vida. ─dice tan emocionada como ella.
─¿El contrato viene en inglés? ─pregunta recordando que su primer contrato fue en inglés.
─Sí, yo te podría traducir, pero si te parece cómodo y más privado, puedes traducirlo una persona de tu confianza. ─insite dejando escapar un bostezo. ─Yo te llamo por la mañana, a estos empresarios se les olvida que nosotros estábamos en la madrugada. ─dice dejando escapar una sonrisa.
─Si algo no te entiendo, te escribo. ─dice y ella asiente antes de que Ángel cierre la llamada.
Es demasiado. Esto la sobrepasa. Hay un contrato por dinero con mi nombre, WOW, pero y si todo se trata de una trampa o algo que no le de tanto como ella espera.
No importa si cae en su cama, o en un sillón, si está cansada o asustada, es ahora todo lo del contrato lo que no la dejará dormir. Recuerda enseguida lo que le ha dicho sobre las ventas del libro en línea, revisa la plataforma y su corazón está por estallar. Realmente está ganando dinero con el libro, y tiene una considerable cantidad de dinero a retirar. Es con ese pensamiento que el mismo cansancio, el frío que se cuela por las rendijas de su puerta de metal que su cuerpo como el de un humano pequeño y débil se da por vencido y se deja caer en los brazos de Morfeo.
El silbido de una cantina que grita a más no poder, que el agua para el café está lista logra despertarla.
─no hagas ruido, mamá está durmiendo. ─se escucha un susurro de la preadolescente.
─yo no lo moví, Sandro la hizo caer... ─susurra el más pequeño.
En su mente empieza a ver el calendario, sacando cálculos con el día de ayer, al momento de coordinar las fechas, se da cuenta que hoy es día de semana, abre los ojos como platos y da un brinco de la cama al baño.
Aún con el cuerpo caliente abre la ducha sobre ella y empieza a bañarse. No le toma más de cinco minutos en lo que vuelve a salir.
─Buenos días, mami. ─se asoma el más pequeño con una toalla en la puerta de baño.
─¿porque no me despertaron? ─reniega tomando la toalla con toda prisa y dando un beso fugaz a su pequeño en agradecimiento.
─Mami. ─se acerca la hija mayor. ─la señora de donde trabaja llamó y dijo que hoy no iban a trabajar por el paro. ─dice entregando su teléfono.
─¿que paro? ─pregunta tomando su teléfono. Al empezar a buscar en r************* encuentra varios vídeos de personas que han cerrado las calles.
─También llamó la otra señora y dice que el lugar está cerrado porque están haciendo saqueos. ─dice, entrando el segundo preadolescente en la habitación. ─y se suspendieron las clases, la gente está como loca allá fuera. ─dice mirando por la ventana.
─¿porque hay paro? ─musita para sí misma sentada sobre el filo de su cama.
─En la televisión dicen que es porque subieron la gasolina y los carros, motos y autobuses no quieren trabajar, y amenazaron que a los que abran su negocios les van a obra todo, por no apoyar. ─dice la mayor.
─¿que hora es? ─pregunta para sí misma, mientras ve su teléfono.
─Son las 10. ─responde desde la sala Sandro.
─Ya está su comida. ─dice la hija mayor. ─nosotros ya desayunamos, Sandro hizo el desayuno y yo el chocolate. ─aclara.
─Si. ─dice Sandro. ─Luisa me dijo que si yo hacía el desayuno, ella lavaba los platos esta semana. ─dice con emoción. ─Lo bueno que me dijo hoy, que no tendremos clases. ¿usted tampoco tiene clases, ¿verdad? ─pregunta desde la sala mientras su madre se viste.
─Supongo que no. No lo sé. ─revisa más a detalle las noticias del paro nacional.
Sale de la habitación después de vestirse y está por dar el primer bocado a su desayuno, cuando la pantalla de su teléfono se ilumina. Lo toma enseguida al suponer un cambio de planes en alguno de sus trabajos, pero su sorpresa es grande al ver un número que no conoce. Decide ignorarlo, podría ser su ex pareja y lo último que quiere es hablar con él, así que decide dejarlo de lado. Sin embargo esto se repite un par de veces más, hasta que se detiene.
Cada uno de sus niños se dedica a lo que deben hacer mientras ella desayunar, así que en un afán de distraerse empieza a revisar sus r************* , una de ellas, la que más usa, tiene notificación de seguimiento y revisión de perfil. Eso no le llamó tanto la atención, así que continuó mirando, pero mientras más veía, más se preocupada, si el paro no se detenía, ella no podría trabajar, si no trabaja, no tendrá dinero, ahora que hará.
"Contrato" ─se presenta una notificación, le llegó el contrato y ahora debe revisarlo, en sus adentros súplica que todo sea positivo, necesita que sea positivo.