¿Notará que mi mano está sudando? ¿Notará que estoy temblando? Mierda, debí haberme pintado las uñas, ya se está descascarando la pintura negra que llevaba puesta. Mierda, tengo demasiado calor y estoy sudando la gota gorda. ¿Qué pasa si toca mi espalda y nota que parece que me hubiese lanzado a una piscina? —...Y Luca jamas acepta un no por respuesta—continua hablando Colin. Juro que intento prestarle atención, pero mi cerebro no deja de pensar en nuestras manos entrelazadas. Vamos en el coche de vuelta a la hostal, y no me la ha soltado desde que me la cogió en la basílica. —Suena como mi amiga Maya—comento. ¿Y si tengo algo entre los dientes? —¿Tu amiga te obligaría a atravesar medio planeta por su cumpleaños?—pregunta, levantando una ceja. Una ceja muy, muy sexy pienso. ¡Lina! Me re

