Al despertarme la habitación está oscura, el agua había mermado, encendí la luz de la mesa de noche, miré la hora, eran las siete. Miré a mi mujer, todo lo importante en mi vida estaban acostados en la cama; Verónica en el otro extremo y yo en la punta, porque mis intrusos, princesa y colado estaban como dueños del lugar, desparramados con las expresiones más tranquilas de la vida.
Tengo reunión con los muchachos, salí de la cama, fui al baño, oriné, lavé manos, me cepillé los dientes, saqué unos jeans, camiseta y terminé de arreglarme. Recordé nuestra faena en el baño, me quedó debiendo el culo. —sonreí—. Al regresar a la habitación mi mujer seguía dormida, ¿se puede ser más feliz? No me cambio por nada ni nadie. —Le mordí la punta de sus senos.
—Lo que haces es trampa. —dijo estirándose.
—Después dices que yo soy el pervertido. —Le dije en el oído, su mano acarició mi cuello.
—Hueles delicioso. Lo haces adrede, ¿cierto?
Le besé el cuello, yo un hombre que cambiaba de mujeres a diario, tengo más de siete años disfrutando de una monogamia deliciosa, con Verónica y sus cinco facetas, me tiene jodido.
—Recuerda que me debes el culito.
—¡Roland! —Se sentó y sonreí—. ¿Ya te vas?
—Sí, deséame suerte, ojalá se animen.
—Sabes que lo harán. Ustedes son un bloque. —Me miró con un poco de tristeza—. Aunque sé que les falta Aníbal, pero llegó Kevin, Alfredo y se ha integrado también Freddy —Freddy era Zombi.
—Churrusco es Churrusco Vida, nunca habrá otro que lo remplace.
—Me ha quedado claro cuando hacemos los almuerzos con todos, ustedes siguen respetando su puesto en la mesa. ¿Sabes? Eso lo adora Shirly, confirmar que ustedes no han olvidado a su n***o.
—Te amo, cuida a mis calillitas y a mi princesa.
—Tu princesa también es calilla.
—¡No!, ella es una Princesa.
—Una que tendrá novio… y hará todo lo que nosotros hacemos cuando se case. —Ese tema no me gusta tratarlo—. Cariño…
—Cuídalos, nos vemos en la madrugada o mañana Hermosa. Me llamas cualquier cosa.
—Que Dios te bendiga.
—Amén.
Llegué a mi despacho y tomé las diez carpetas, una era para Zombi, pero con él hablaré una vez llegué de Colombia. Ingresé al pasadizo secreto al que me tocó ponerle huella táctil para que no se abra, porque Dante y Enrique lo habían tomado de juego, a cada nada llegaban al cuartel. Con lo de Aníbal tocó cerrar ese paso de mis hijos, no sea que sean comunicativos y le digan a la mamá.
Si se llegan a enterar del engaño, nuestras mujeres nos castran, le diré adiós a mi v***a, sin duda cada uno sufrirá daños por parte de nuestras esposas y de ñapa Inés nos remata a punta de cocotazos y escobazos. Por eso era mejor decirles cuando Aníbal esté de regreso, que él sea nuestro colchón de salvavidas ante nuestras mujeres.
Tomé el ascensor vertical, le hice caso a la sugerencia de Arnold hace tiempo y todos tienen su trayecto rápido, peatonal; el vehicular aún está en construcción, ya tenemos el del cuartel a la salida de escape, los de la casa a la central lo estamos construyendo.
Fui el primero en llegar, aún no eran las ocho, en cada puesto puse una carpeta con lo que sería la nueva organización, y me fui a ver a Aníbal; el n***o seguía entubado, había perdido peso.
—Buenas noches, don Roland, el doctor, dijo que venía en la mañana a primera hora. —afirmé, la enfermera se retiró.
—Hola, amigo.
No voy a desistir, hice un trato con el señor Dios y hasta el día de hoy no he faltado a mi plegaria pidiendo por su regreso—. Aníbal, eres un guerrero, si sigues aferrándote a respirar es porque tendrás la fuerza para regresar.
» Ya llevas un año y seis meses en esta cama y ante tu mujer en una semana cumplirás un año de muerto. Shirly se ve muy simpática, comenzó a dar clases en una universidad llena de hombres, hicimos la tarea de investigación.
» Pero sabes cómo es ella de terca y no aceptó que la persuadiéramos para que no trabajara, está empecinada en dar clases, la asedian mucho los hombres, ponte trucha, amigo. O si no otra v***a te quitará el puesto. —Lo último se lo dije cerca del oído—. Regresa pronto a marcar territorio. Nos vemos después amigo. —salí de su habitación que parece más un cuarto de clínica.
—Eso fue muy motivacional. —dijo Arnold.
—Si eso no funciona. Él es celoso, todos aquí resultamos ser una pila de celosos. Pero Shirly ahora que está de profesora de universidad está más propensa a que encuentre a otro.
—Hasta que el n***o no muera se los espantaré a todos. —reímos ante el comentario de Miguel—. Una vez me pidió que le cuidara a su mujer y eso es lo que haré. —poco a poco fueron llegando, Kevin y Alfredo ingresaron con Simón.
—Patrón.
—Me alegra que todos estén aquí. —dije.
—¡Traje empanadas!
Gritó Arnold y como depredador carnívoro llegamos hasta la cocina y todos comenzamos a comer. Sacamos gaseosas de la nevera y de la nada, las empanadas desaparecieron. A Lupe le quedan deliciosas.
» ¿Es que no cenaron?
—Casi todos negamos.
—No está clase de comida.
Dijo Miguel. Los presentes soltamos la carcajada. No fui el único que recibió atenciones vergales.
—Bueno, ya todos estamos aquí, con comida en el estómago. Por favor a lo que vinimos; en el puesto de cada uno hay una carpeta, léanla y luego debatimos, lo único que les digo es que no están obligados a hacerlo, pero si deciden tendremos que volver a estar en forma.
—¿De qué se trata? —miré a Simón.
—Averígüenlo.
Cada uno en nuestros puestos de trabajo teníamos dos computadores, les di el tiempo necesario mientras jugaba solitario en una de ellas, los miraba a cada uno, más de uno leyó el informe dos veces, las únicas carpetas cerradas era la del puesto de Aníbal y la de Freddy.
—¿Quieres hacer esto? —Simón fue el primero en hablar.
—Yo entro. —habló Miguel, mi mujer fue víctima de ese tráfico de tratas.
—Yo no he dicho que no voy a estar, soy responsable de todos ustedes, a lo que me refiero es; ¿vas a dejarle todo el crédito a Any?
—Sí. De hecho, el problema para obtener su apoyo era ese, no quería llevarse créditos de algo que no iba a hacer. Pero hablé con los altos mandos y al venderle perfectamente la idea lograron convencerla.
» Hoy nos dieron el aval. Yo no saldré de este lugar, pero los guiaré y miraré por satélite, seré sus ojos como lo hicimos el año pasado, ustedes ejecutarán bajo las órdenes de Rata.
—Seremos una especie de mercenarios buscando justicia. —comentó Daniel.
—Cuente conmigo, señor. —dijo Kevin.
—Y conmigo, si nos vamos a meter en problemas debe de haber un médico al frente. —Se inclinó Alfredo.
—Sabes perfectamente que contarás conmigo siempre, Roland. —habló Gustavo—. Hoy… desde esta tarde sentí algo extraño.
—¡Ya empezó el brujo! —Arnold se levantó de su silla cuando vio venir el puño de Gustavo.
—No jodas gonorrea, esta vaina es seria, ahora que el patrón nos muestra el nuevo camino y me alegro, pero no es solo esto lo que se nos viene.
—En tu palabra creo absolutamente, como creo en mi mujer y en todos ustedes, así que ni crean que se van a divertir ustedes y yo no. —Arnold se cruzó de brazos.
—Lo último que escribiste no debiste hacerlo. —comentó Simón—. Sabes que cuentas con nuestra fidelidad y apoyo. Siempre hemos sido un equipo. Te entiendo por qué lo haces. Pero sabemos lo que implica tales operaciones. No sigas sintiéndote culpable por lo que le pasó a Aníbal. —Por algo es mi segundo.
—Con la misión del rescate de mis hijos siento que lo hice ejerciendo mi poder de mando, en esta ocasión no los voy a obligar a enfrentarnos a mafias, grupos y personas sádicas o enfermas. Esta, ahora es mi visión y ustedes son libres de decir, no le entro.
—Roland, en el fondo cada uno cambió después de los que vimos en esos sitios en donde obligan a niños. —comenzó a hablar Miguel—. Tengo dos hijos y estoy buscando a mi muñeca. De solo imaginar a uno de ellos en esos lugares… —Se quedó callado, al mirarnos supe que él más que nadie sabe lo que es una violación—. Incondicionalmente cuenta conmigo.
—Ya que todos están decididos a crear el cartel Jaque mate, pasemos a la vigilancia y estudiar ciertos carteles de los que tenemos confirmación que trafican con niños y mujeres, a partir de este momento todos estudiaremos los casos.
» Yo tengo una lista, es importante conocer lo mínimo, luego le enviaremos una invitación a que tomen el camino correcto, si no lo hacen, rescatamos a los niños, las mujeres y si se ponen muy machitos, los acabamos, evaporamos.
» Debemos trabajar en silencio, bajo las sombras, tendremos que infiltrarnos si es necesario, cada caso será diferente, por eso es indispensable que entre todos busquemos la mejor opción para desmantelar esa práctica.
—Empezaremos a darle un significado a nuestro pasado y buscaremos redimir nuestros pecados. —dijo Gustavo.
—Bueno. —habló Simón—. A partir de mañana entramos a la rutina de entrenamiento militar, táctico, resistencia física y mental. Tenemos un año de holgazanería.
—¡Si señor!
Respondimos todos. Era como volver a la escuela que nosotros creamos, para tener a los hombres que necesitábamos, todos los aquí presente éramos el resultado de ella.
—¿Patrón, nuestro primer blanco es?