A lo lejos vi a Rasca culo, Cereza, Churrusco y Lobo poniendo los explosivos en cada una de las columnas de la primera bodega, en el otro extremo Mojón bajándose a dos, instalando lo mismo y más allá de Arnold Cebolla mandaba a dormir a otro. Sabemos que en cada estructura albergan a muchos hombres, por eso solo silenciaremos a los que nos encontramos. No trajimos tantos somníferos para todos, así que habrá bajas. —Hasta ahora todo marchaba tranquilo, estamos a plena luz del día. —dijo Rata—. Arnold, Miguel y Rino corran a la tercera bodega, el resto siga con los explosivos y Sombra y yo a dormir bebés y les cuidaremos las espaldas. Poco a poco íbamos durmiendo, las dos primeras bodegas ya estaban con los explosivos. Pero del afán solo queda el cansancio, y el no preparar por salir c

