POV: Mia Romano
Al día siguiente me despierto con mi estado de ánimo hasta los suelos, no quiero salir de mi cama, nuevamente me siento una persona que está de más en esta faz de la tierra, observó que Gina entra para prepararme para mi terapia.
—Ni intentes moverme de esta cama. Dile a mi padre que quiero que le hablen a Fernando y lo corran, cancelen todo tratamiento porque nuevamente no quiero tomar terapias y no quiero ver a nadie
—Sí señorita —Gina sale de la habitación y minutos después entra mi tía y mi padre, odio que esté de metiche en todo.
—Mía, ¿es por lo que pasó ayer? Debes de entender que no está bien que socialices con gente de ese nivel pero puedes salir con los otros chicos —menciona mi padre
—¿Qué crees? Que no quiero ver a nadie descubrí que es mejor no salir con nadie, no tomar terapias, no saber de nadie, sal de mi habitación déjame sola.
—Mía, debes de tomar tus terapias —agarro mi almohada y se la aviento en su cara, me duele pegarle a mi padre y nuevamente me cubro con mi edredón, escucho que sale y cierra la puerta.
Observo el reloj es la hora que quede con Fernando y los chicos para que pasaran por mi, esa hubiera sido mi primera vez que yo iría a esos lugares, escucho que se abre la puerta observó que de nuevo es mi tía, volteo mis ojos al verla pero detrás de ella entra Fernando muy serio de lo normal.
—Buenas tardes, vengo hacer sus terapias señorita Mía —se muestra serio observó que deja su maleta en el suelo y prepara una colchoneta después observo a mi madre que se sienta en el sillón a observarnos obvio hablaron con Fer y estas son las consecuencias.
—Señor Fernando, lamento informarle que vino en vano porque no volveré a tomar terapias es mejor que ambos se vayan —lo observo que cierra los ojos y comienza a negar me parte el corazón verlo de esa manera
—Mía por favor, deja esas estúpidas actitudes, vas a tomar terapia quieras o no, el enfermero tiene un contrato con tu padre y por eso le pagamos así que deja tus estúpidas actitudes y haces las terapias —mi tía jala mi edredón y me toma del brazo para levantarme
—Ok, tomare mis terapias pero no te quiero ver en mi habitación sino entonces no tomaré nada y volveré a lo mismo con mis suicidios —es momento de amenazar a todos, sé que soy una persona inútil que no puedo hacer las cosas por sí misma pero no dejare que me manipulen de esta manera. Mi tía sale de mi habitación.
—No quiero que vuelvas a decir eso —Fernando se acerca a mi —no vuelvas a intentar hacerte daño, por favor, tu padre habló conmigo y lo entiendo Mía, ellos quieren lo mejor para ti puede ser que cuando te vean conmigo no sea lo más apropiado
—No es justo Fernando eres un chico increíble y solo trataste que fuéramos amigos de sacarme de esta cárcel ¿Qué hay de malo?
—La sociedad Mía, el que dirán eso hay de malo y para evitarnos problemas, solo vendré a darte tus terapias y me iré —me entrega un papel —este es mi número. Cualquier cosa que necesites mándame un mensaje y estaré para ti —me guiña el ojo y sonríe.
Fernando comenzó con los ejercicios y al finalizar me coloco en mi sillón me puso mi frazada para mantener mis piernas calentitas, me da un beso en la frente y sonríe, no es justo que mi padre me separen de él aunque nadie sabe que me gusta y que estoy enamorada de esta persona, me duele que mis padres me quiten esta felicidad que solamente ayer viví.
—Listo, mañana nos vemos. Les pediré a Andy que venga a verte, me supongo a ella si la aceptan ya que es de tu nivel económico
—Gracias Fer —me despido de él y sale de la habitación. Me quedo pensando en que mi padre nunca ha sido a si, está manipulado por la bruja de mi tía.
—¿Cómo estás hija? Me dijo tu tía que querías dejar las terapias, solo te comento que tengo un contrato con ese muchacho y vendrá hasta que termine este contrato, ya después conseguiré otro enfermero —asiento y vuelvo a ver el libro que estaba leyendo sin dirigirle una palabra.
—Mía ponte en mi lugar, ¿Quién no te dice que ese tipo viene por tu dinero? Te ve tan indefensa, atada a esa silla, que no puedes hacer nada que no puedo dejarte a tu suerte, es por eso que a partir de ahora yo me quedaré en tus terapias acompañándote, no quiero que te pase nada
—Entiendo padre y está bien. ¿Podré ver a la chica o también me lo van a prohibir? Digo para que me mande una copia de su estado de cuenta y verifiquen si es de mi mismo nivel económico
—No seas grosera Mia, pero tu tía tiene razón. Además me comentaste que le darías clase de inglés y lo acepto eso te va a distraer, claro ella podrá venir a casa los días que quieras para que no te sientas sola —asiento
—Gracias, bueno déjenme sola porque a las personas que menos quiero ver es a ti, primero provocas un accidente que me deja atada a esa silla de ruedas, matas a mi madre y después me quitas a las únicas personas que me aceptaron —aplaudo y veo sus caras que se pone pálida, esta sería la primera vez que le recrimino que estoy en esa silla de ruedas —no te preocupes siempre seré tu princesa ya que tú mismo te estás encargando de no irme de su lado al atarme a esa silla y en estas cuatro paredes.
—Mia Romano, discúlpate con tu padre. Aunque haya sido por su culpa que tu terminaras parapléjica y condenada a esa silla —menciona mi tía
—No, todos sabemos que es el culpable de que yo viva atada a esta silla de ruedas, que mis estúpidas piernas no funcionen y que todos me vean con lástima. Salgan de mi habitación y no quiero volverlos a ver.
Mi padre toma de la mano a mi tía y salen de mi habitación, observo que va con lágrimas en los ojos aunque se que fue un accidente pero si mis padre no hubieran discutido, sino hubiéramos encontrado a mi madre en esa posición, yo llevaría una vida alegre y lejos de ellos. Me duele hablarle de esa manera a mi padre pero me parece injusto que nuevamente me aten a estas 4 paredes porque Fernando no tiene el dinero que ellos desean.
Han pasado algunas horas cuando de repente se abre de nuevo esa puerta, pienso que es Gina con la comida y no dejaré de comer, ni mis terapias, le echaré las ganas que yo pueda para no fallarle a Fernando, aprovechare el tiempo que sea necesario para que él esté aquí el tiempo que está estipulado el contrato.
—¿Cómo está la maestra en inglés más guapa del mundo mundial? —observó cómo va entrando Andy a mi pieza y se acerca corriendo a mi lado abrazarme, al sentir su abrazo comienzo a llorar —¡Hey tranquila!
—¿Ya sabes lo que pasó? —ella toma mi rostro y limpia mi lagrimas
—Si, pero tranquila yo estaré a tu lado. Mateo y Fernando también estarán. Fernando estuvo a punto de venir de nuevo pero lo detuve, vamos a esperar a que se calmen las cosas y ya después veremos qué hacemos ¿ok? —me da una cajita de regalo —Te lo manda Fernando
—¿Para mí? —ella sonríe y asiente con su cabeza —¿Qué es? —Comienzo a romper el papel de regalo, me percato que es un celular y un reloj igual al de él. Andy sonríe y aplaude. Estoy en shock. —¿Para mí, en serio?
—Si amiga, espera —saca su celular y manda un mensaje. De forma inmediata comienza a sonar el celular, observo y llegan mensajes a un grupo en donde estamos los 4, además tengo registrados sus números —Gracias Andy, de verdad esto significa tanto para mi.
—No me agradezcas a mi, agradéceselo a Fer, él lo compró y lo eligió —me guiña el ojo y de forma inmediata mandó un mensaje
Mensaje de Mia: Gracias Fer por mi regalo, es muy hermoso. Gracias por estar conmigo. :)
Mensaje de Mateo: No estás sola, esperemos que todo se tranquilice y después iremos a las maquinitas, cuídate mucho.
Mensaje de Fer: Espero te haya gustado mucho, tienes registrado mi número, no dudes en llamar si necesitas algo. :)
Dejó de mandar mensajes y observó a Andy que sonríe, estiró mi brazo para que me abrace. Gracias a ellos me siento querida.
—Gracias por venir Andy, de verdad me alegra tenerte aquí y tener una persona que realmente me quiere —Andy continua abrazando hasta que mis lágrimas desaparecen.
—No tienes nada que agradecer ¿Estás tranquila? —asiento —Perfecto ahora este es el plan señorita Mía, vamos a convencer a tu padre que soy la mejor amiga del mundo mundial y después que confíen en mí podremos salir y ahora sí los cuatro saldremos a donde queramos ¿ok?
—Sí, perfecto. ¿Te quedas a comer conmigo? —Andy asiente y me abraza nuevamente.
POV: Fernando Farré
—¿Qué pasó Fernando? —Observo a mi amigo, estoy destruido escuchar al padre de Mia que me prohibe tener contacto con su hija solamente profesional porque no tengo su nivel económico me destrozó
—Tenias razón amigo, no soy una persona digna para tener una amistad con Mía —observó como Mateo niega con su cabeza, se acerca a mi y me abraza
—Tranquilo amigo, buscaremos la forma de que sigas con esa amistad pero Fernando, una amistad no quiero que te rompan el corazón porque sabes que es lo que va a pasar
—No Mateo, no puedo ver a Mia como una amiga ¿lo entiendes? Yo lucharé por ella sé que esto durará unos meses, solo estaré con ella hasta que termine mi contrato para que no me saque de la Universidad pero no dejaré a Mía sola, lucharé por ella.
—Fernando… Soy tu amigo y te apoyaré.
Aunque mi amigo no esté de acuerdo de lo que siento por ella, yo lucharé porque en el corazón no se manda.