POV: Fernando Farré
—¿Cómo te fue con Mía? ¿Cómo se sintió después? —pregunta Mateo llegando a mi casa después de dejar a Andy en la suya.
—Se le bajó su presión, me informó que no había desayunado, esa es la única manera que la podré tener cerca solo siendo mi amiga. Que estúpido fui en fijarme en ella, jamás podrá fijarse en un muerto de hambre como yo amigo —comienzo a levantar mis cuadernos un poco frustrado
—Amigo, cálmate. Vales mucho ¿y si le confiesas que te enamoraste de ella? Que cada vez que hacías tus terapias observabas lo hermosa que es, que poco a poco te fuiste enamorando y más cuando descubriste que no era esa niña caprichosa
—Jamás amigo, jamás le confesare mis sentimientos además escuchaste a Andy anda buscando un novio eso quiere decir que jamás podrá fijarse en su terapeuta y para acabarla su padre que no me quiere que me relacione con ella, solo soy su empleado
—Amigo yo creo que deberías de decirle la verdad es muy obvio que te gusta, ahora te preocupas por ella, tratas de investigar sobre su condición, quieres especializarte para ayudarla, ella te motiva a seguir estudiando y hacer el diplomado solo por ella, eso vale más que tener dinero en la cartera
—¿Y tu crees que su papá me acepte? Seamos realistas Mateo, ella jamás se fijara en mí, cuando la conocí y hablamos referente a que puede hacer una vida normal, la motive para que ella conociera gente, que continuara su vida, a tener una familia y ahora estoy destruido porque no podré ser yo quien esté con ella día y noche, cuidándola, apoyándola porque no me importa que tenga esta condición, yo la quiero.
—Pero ¿Qué va a pasar? El contrato acabará pronto y tu te tendrás que alejar de ella entonces ya no la veras, busquemos un pretexto que te haga unirte a ella día y noche, que su padre te acepten que eres el mejor médico que puede tener
—Me vale ese estúpido contrato, si, firme ese contrato fue porque estaba enojado y di mi palabra que le daría terapia el tiempo que yo durará en la escuela, solo nos queda un mes —me jalo el cabello de frustración, no me quiero separar de ella —me enamore de ella como imbécil, me enamore pero ella jamás me va a corresponder —estaba entretenido platicando con mi amigo cuando suena mi teléfono es el papá de Mía contestó inmediatamente pensando que algo grave le había pasado.
—Buenas noches señor Raymundo, ¿En qué puedo ayudarle?
—Buenas noches Fernando, solo para avisarte que esta semana no tendrás que venir a dar terapia a mi pequeña, yo te llamaré para ver si vuelvo a solicitar tus servicios. Referente a la universidad no te preocupes todo está pagado.
—¿Pasó algo? —me quedo sorprendido que ya no quiera que le de terapia
—Nada grave, acabo de hablar con ella y se muestra un poco cansada, triste y me pidió suspender las terapias unas semanas. Pensaba llevarla de viaje para que se distraiga, salir de la ciudad le haría bien.
—Sabe que detendríamos el proceso —no me gusta hacia dónde va esto —pero usted manda así que si hay algún cambio, avíseme —estaba a punto de colgar para poderle mandar un mensaje y saber que paso realmente, hace rato se mostraba bien no entiendo porque tiene que suspender las terapias.
—Por cierto, tendré que salir del país. Mis negocios en Francia me necesitan, como sabes solo vivimos mi niña y yo en casa, en ocasiones se queda su tía, estaba pensando mudarnos allá, claro primero tengo que condicionar la casa para que mi niña se sienta en total libertad, ¿Quería ver si podrías venir de tiempo completo? Solo unas semanas. No quiero dejarla sola en casa por si llegaran a necesitar una emergencia
—¿Se irán a Francia? Claro que si señor, solo dígame qué día
—Muchas gracias, muchacho. Entonces espera mi llamada, deja verificar cuando exactamente me iré para avisarte. Buenas noches —la llamada se corta de manera inmediata y aviento el celular, Mateo se sorprende de mi reacción
—¿Qué pasó? —me pregunta Mateo al observar mi reacción al cortar la llamada
—Era su padre, canceló las terapias hasta nuevo aviso además para avisarme que se irán a vivir a Francia. ¡maldita sea! —grito de desesperación —la perdí para siempre
—Amigo me duele verte de esta manera, no se que decirte. Buscaremos un plan para que estés con ella, tranquilo por lo pronto descansa —Asiento y despido a mi amigo ya que tiene turno en el hospital.
Voy rumbo a darme una ducha, me siento enojado y frustrado que Mía se irá a otro país y obvio se olvidará de mí, porque es natural que jamás iba a sentir algo por su empleado, pensaba mandarle mensaje pero ella misma está poniendo distancia, observo a mi madre dormir tan tranquila que me voy a mi habitación para descansar. A mitad de la noche me despierta mi celular el cual suena, lo tomo y observo que es Mateo, contestó de manera inmediata tengo miedo que le haya pasado algo.
—¿Qué pasa? Mateo, ¿Todo bien?
—Es Mía, está ingresando en el quirófano tiene problemas con su corazón —cuando escucho a Mateo decirme que Mia está en quirófano todo mi mundo se cae, cuelgo el teléfono y salgo de forma inmediata de mi casa y me dirijo al hospital.
Cuando llegó al hospital mi amigo me está esperando en la entrada, me informa que aún sigue en cirugía, entramos por la puerta trasera y esperamos a que nos den noticias. No me quiero estar escondiendo así que avanzo por los pasillos.
—¿Fernando? —me observa su tía con una mirada fulminante —¿Qué demonios haces aquí? También te tenemos que encontrar hasta en la sopa, Raymundo te dije que él es el culpable que la niña este allá adentro
—¿Yo señora? No tengo nada que ver si Mia está internada, aquí trabajan mis amigos y estábamos estudiando para un examen. ¿Le pasó algo a Mia? —Odio a esa señora
—Sí, nos llamó en la madrugada que tenía un fuerte dolor en su pecho, antes de llegar a su habitación había vomitado cuando la trajimos nos informaron que su arritmia había empeorado así que la ingresaron de manera inmediata y ahora la están operando. El doctor nos comentó que le harán una angioplastia para abrir los vasos sanguíneos.
—Lo siento mucho, ella estará bien. ¿Gusta que me quede? —observó como la tía de Mia me observa de arriba a abajo pero el señor solo asiente, se nota casado
—Gracias muchacho —toma a esa mujer y se van a sentar al sillón, esperando noticias de Mía.
Pienso en mi mamá y le marco a Andy, para pedirle de favor que vaya a cuidarla. El tiempo es eterno hasta que sale el doctor informando que la cirugía fue un éxito, les mencionan a los familiares algunas recomendaciones ya que su coagulación no es muy buena y puede tener algunas complicaciones.
—¡Maldita sea! Esa niña me matara de un infarto, ya no se que hacer con ella cada día se complica más —se expresa la señora —deberíamos de meterla a una clínica Raymundo en donde la cuiden día y noche así nos deja descansar en paz
—Tranquila Marina, nos iremos a Francia ahí la revisarán los mejores doctores —me hierve la sangre escuchar que la alejaran y la reacción de esa señora no me gusta
—Estaré al pendiente sobre las recomendaciones —me ofrezco —si gustan puedo cuidarla las 24hrs
—Eres su doctor muchacho, debes de estar al pendiente de ella. —esa palabra que retumba en mis oídos >> su doctor como quisiera ser algo más
—Claro que sí señor, su doctor, me encargare de su tratamiento, mañana vendré a visitarlos los dejo —salgo del hospital me estoy tomando más atrevimientos de lo que son, tiene razón solo soy su doctor no quería dejarla sola pero tampoco puedo dejar sola a mi madre y además no me dejaran verla. Mateo y Andy estarán con ella informando sobre su situación.
POV: Mia Romano
Cuando despierto no sé donde estoy solo recuerdo que estaba llorando por Fernando cuando el dolor en mi pecho comenzó aumentar de repente me dieron ganas de vomitar, trate de llamar a mi padre pero llegó mi tía ignorando mi dolor, el dolor siguió aumentando hasta que perdí el conocimiento.
—Hola —observo a mi padre sentado en el sillón, se despierta y se acercan a mí —¿Qué me pasó?
—Fue tu corazón mi amor, tus venitas se obstruyeron pero ya esta todo perfecto, te operaron poniendo un catéter vamos a esperar unas semanas para tu recuperación —menciona mi padre acariciando mi rostro, en ocasiones es muy amoroso
—¿Cuándo me darán de alta? —pregunto —¿Y mis terapias?
—Hija, acabas de salir del quirófano, mejor descansa princesa. Además ayer decidiste cancelar las terapias —asiento —pero no te preocupes Fernando te cuidara estos días —cierro los ojos, escucho que se abre la puerta y abro los ojos pensando que es el.
—Buenos días, ¿Cómo está la enfermita más guapa del universo? —veo entrar a Andy con una sonrisa y unas flores
—Hola Andy, bien solo tengo molestias ¿Cómo estás?
—Yo, excelente —se nota que tiene una sonrisa de oreja a oreja —¿Necesitas que le hablemos a un doctor? —niego, como le explico que el dolor que siento no es por la herida sino porque el chico que me gusta está enamorado de ella
—Solo tengo molestias pero es el procedimiento estaré bien, creo —trato de sonreír
—¿Otra vez Mía? Estábamos bien ayer, otra vez esa actitud pesimista y nuevamente estamos en el hospital y por algo que podemos evitar flaca ¿Qué pasó? —veo que mi padre sale de la habitación
—No importa Andy, cada día descubro cosas que me hacen caer en esta actitud, ya no se que quiero
—¿Qué cosas? Por cierto estas flores te las manda Fernando, está con Mateo allá afuera pero no quiere que tu padre se enoje —Fernando está afuera preocupado por mi, mi corazón se vuelve acelerar pero de amor
—Dile a Fernando que gracias —aunque me mande miles de flores al final se que lo hace por cariño y aprecio que hemos estado durante estos dos meses de terapia
—Te dejare descansar amiga pero me tendrás que decir la verdad —Andy me da un beso en la frente —yo estaré aquí cuidándote y cualquier cosa solo llámame —asiento y cierro mis ojos