Quedé boquiabierta con la imagen que aprecian mis ojos, sin duda su pecho desnudo es la mejor vista, las palabras se quedan estancadas en mi garganta y no puedo articularlas. El me observa levantando una ceja y me dedica una sonrisa.
-Lo- lo siento yo-yo no debí entrar- mis palabras salen a medias por mi tartamudeo.
-Tranquila no pasa mada Mili- dice terminando de ponerse su camisa.
-Ehh... Mi madre te solicita en el comedor- dicho esto salgo como alma que lleva el diablo. Suspiro un par de veces antes de entrar al comedor estoy que sudo de los nerviosos y vergüenza. Tomo asiento y me dedico a desayunar.
-Y walter?- pregunta mi padre.
-Aw.. El dijo que baja en un momento- le dedico una sonrisa y asiente.
-Hija tendrás que ir a la universidad y volver en taxi, cuando termines de comer llamas a uno ¿si?- dice mi madre.
-Porqué?- pregunto.
-Usaré el vehículo todo el día de hecho ya me voy- dice poniéndose de pié.
-Si tuviera mi coche no tendría que pasar por esto- digo un poco molesta, mi madre no quiere que maneje un vehículo propio, dice que es peligroso que ande sola.
-Buenos días- no pude evitar ponerme nerviosa al escuchar su voz.
-buenos días- mi madre lo saluda con un beso en la mejilla - y adiós, ya sabes estás en tu casa- éste le agradece y se sienta a mi par no sin antes saludar a mi padre. Mi madre se despide de mí y mi padre con un beso y una sonrisa a Walter. Éstos tres se llevan de lo más bien.
-Mi amor te comenté que walter es el nuevo dueño de las empresas el Imperio- me ahogue con la comida, el es el viejo barrigu, Calvo de buen humor. Por eso le dió tanta gracia mi comentario.
-Yo no... No sabía- digo y me disculpo con la mirada.
-No hay problema- dice con esa sonrisa hermosa.
-Me perdí de algo?- dice mi padre.
-No. es que Mili anoche hizo un comentario sobre el nuevo dueño, pero era obvio que no sabia quién era- mi padre asiente no muy convencido.
-Bueno yo me retiro el deber me llama- dice mi padre y asiento.
Ahora estoy sola con él, no se porque su cercania me pone nerviosa, su aroma llega a mis fosas nasales y no puedo evitar morder mis labios. Es un sentimiento nuevo el cuál me asusta. Nunca había sentido esto por alguien y lo peor es que sólo lo conozco desde hace unas 12 horas. No se que me pasa.
-Te puedo llevar a la Universidad- su voz me saca de mis pensamientos y lo observo - Escuché cuando Mónica dijo que pidieras un taxi- quisiera decirle que sí pero a la vez que no. Entre más lejos mejor.
-Es-está bien- digo mirándolo a los ojos.
***
Estamos de camino a la universidad. De reojo miro su rostro, perfección total. Esta serio lo cuál lo hace ver mas sexy, puedo apreciar que es un hombre seguro de sí mismo y por lo visto inteligente y adinerado. No soy materialista, a mi en lo personal no me interesa el dinero, no elijo entre las clases sociales. Creo que todos somos iguales con diferentes condiciones de vida.
-Ya llegamos- miro a mi alrededor y efectivamente llegamos.
-Gracias por traerme- iba a salir del auto pero su voz acompañado de su mano agarrando mi muñeca de forma delicada me lo impidió.
-Puedo recogerte, a que hora quieres que pase por ti?
-No es nece...- corto lo que iba a decir con un beso. ME BESÓ. Dude unos segundos en corresponder pero fue inevitable no hacerlo. Nuestros labios unidos fue la mejor sensación. Cerré mis ojos y me dejé llevar por el momento.
-No- me separé de él recogí mis cosas y salí del coche. ¿Que acabo de hacer? Me bese con un extraño y lo peor es que me gustó.
Iba a todo dar al salón de clases, no puedo pensar siquiera como lo veré después de esto, aunque yo no fui la culpable yo no lo besé.
Fue él.
-Mili hey wey - volteo a donde proviene la voz y sonrío al ver a mi única amiga, Jennifer.
- Hola- la saludo.
-Hola como estás- suspiro.
-y ese suspiro que significa?- sostengo su mano y caminamos a un lugar tranquilo.
-Han pasado muchas cosas en 12 horas- empiezo a relatarle lo que pasó a noche sin omitir nada y lo que sucedió hace minutos.
***
Llego cansada a la casa, hoy fue un día muy largo. Aparte de que las horas pasaban como miel de abeja lo único que hacía era pensar en él. En ese beso inesperado.
-Buenas tarde señorita Mili- saluda Carmen la sirvienta.
-Buenas- le respondo un poco desanimada.
-El señor Walter la espera en la alberca- qué? Camino hacia la parte trasera de la casa y me llevo una sorpresa; otra en el día de hoy. Hay una mesa con bocadillos, mi favoritos de hecho. Brownies, helados, papitas entre otras cosas. ¿Esto es para mí? Miro a Walter quien está parado con una pequeña sonrisa en su rostro y una de sus manos está detrás de su espalda.
Lo miro sin entender nada.
-Quería pedirte una disculpa- dice acercándose a mi. - Por lo del beso- dice apenado.
No pude evitar sonreír, es muy bonito.
-No era necesario esto pero acepto la disculpa- extiende su mano en la cuál sostiene una rosa color roja.
-Una rosa para otra rosa aún mas bonita- se acerca más a mí y sostengo la Rosa.
-Comemos- dice y asiento. Es muy bonito todo esto y a la vez raro. Lo malo es que me gusta. Me gusta él, sus palabras, y sus detalles.
-Le pregunté a Carmen que dulces te gustaba y pues... Aqui está- río probando un brownie está delicioso.
Pasamos unas 2 horas comiendo y hablando de nuestras vidas. Me contó que tiene 26 años, está sólo en todo sentido. Sus padres murieron cuando el tenía 18 años, tiene una hermana con la cuál no habla y Hizo crecer la empresa de sus padres el sólo.
-Eres una chava muy hermosa lo sabías?- me sonrojo -Si te vuelvo a besar me aceptarías otra disculpa?- pasa un mechon rebelde de mi pelo detrás de mi oreja, viéndolo bien estamos muy cerca bastante de hecho.
Ambos nos vamos acercando hasta que nuestros labios se unen. Nos besamos, es un beso lento con pasión, como si nuestros labios ya se conocieran. Me aparto de él esto no está bien apenas lo conozco y no puedo besarme con él de esta manera.
-No- digo poniéndome de pié.
-que pasa?
-Que quieres de mí?- le pregunto.
-Quiero todo. Me gustas mucho y se que sientes lo mismo- eso no lo puedo negar pero no se si creerle.
-Yo no te puedo gustar osea Mírate y mírame yo no estoy a tu nivel- yo no soy muy guapa que digamos, sólo soy una chava normal. No llamo atención. El de seguro a tenido mujeres guapas.
-Haber, no te sientas menos que nadie tu eres hermosa Mili. Acaso no te has visto en un espejo? Me gustas mucho, ninguna chica me ha gustado tanto como me gustas. Cuando te vi anoche y mire esos ojitos quedé enamorado- se acercó a mi y tomo mi rostro en ambas manos - Eres hermosa - me vuelve a besar y no pude resistirme, le seguí el beso.
Nos separamos y quedamos viéndonos la cara. El me sonrió y le devolví el gesto.
-Porque no salimos hoy?- pregunta -Quiero conocerte más y pasar más tiempo contigo.
-Pero si estamos durmiendo en la misma casa, nos veremos todo el día que estemos aquí- le digo.
- Sí pero... No podemos basarnos libremente- me río por sus palabras y golpeo su pecho de forma suave.
-Y que dices salimos hoy al cine?- me quedo pensando unos segundos y asiento.
-y como le pedirás permiso a mis padres?
-Eso déjamelo a mí- dice y me deja más que confundida pero con una sonrisa.
Hola chicas!! Les quería decir que no quiero lectores fantasmas como leí por ahí. Comenten, hablen me hace feliz leerlos.
Se que no me harán caso pero quería decirlo??
Espero y le guste el 2do capitulo.