0. Tu nariz se siente fría pero no tengo quejas al respecto
Se removió en el abrazo, quejándose en voz alta. Era la mañana temprano, el sol salió hace no mucho y el día estaba muy claro, por lo que se veía que entraba por la ventana del cuarto. La cama estaba desecha, sus piernas enredadas entre sí y con el edredón. La posición de sus brazos y torsos no eran muy cómodas pero en general lo que se busca en dormir con brazos ajenos enroscados alrededor de tu cuerpo va más allá de la comodidad.
— ¿Qué pasa? —le preguntó Dilara, hundiendo su cabeza en su cuello y tocando con la punta de su nariz la piel sensible.
Harletse estremeció riendo pero cuando le tocó responder volvió a quejarse, haciendo un puchero exagerado antes de decir algo.
—Este fin de semana tengo que ir a mi pueblo.
— ¿Y eso es muy malo?
Deslizó su nariz subiendo por su cuello, Harletle pellizcó por debajo de las costillas, Dilara fue quien se quejó esa vez.
—No mucho, pero no me levanté con ganas de viajar.
—Podes leer algo durante el viaje.
—O podes acompañarme y leerme durante el viaje —le sugirió sigiloso, guiñandole un ojo inútilmente porque no le veía la cara y clavándole apenas los dedos entre medio de sus costillas.
—O podría acompañarte y leerte durante el viaje.
Harlet sintió la sonrisa sobre su cuello y un beso que apenas era presionado.