Aun la lluvia abraza toda la isla, manteniendo un clima húmedo e irónicamente, caluroso. Sin embargo, eso no les impide a los recién casados tener una partida intensa que los distraiga de la tensión s****l que hay entre los dos. Por alguna razón, el aire central que tiene la villa no logra ser suficiente para refrescarlos. El vestido de tela fina que lleva puesto, Gema cada vez se adhiere a su cuerpo como si quisiera unirse con su piel. Para Oliver no le es indiferente el problema del vestuario de su esposa, que trata de no prestarle atención. No obstante, él tampoco queda exento de tener el mimo problema con su vestimenta, ya que su camisa azul bebe de lino, la cual tiene los primeros dos botones sueltos, marcan los brazos de Oliver. Y claro que para la astuta joven no le pasa desapercib

