La mañana después de la junta con los Blake's paso muy rápido.
me mostraron donde sería mi escritorio y dónde es la oficina del hermano de Maryse, después me pusieron al día con los pendientes, su hermano no llegaría hasta mañana así que tenía tiempo.
Aún no sabía el nombre de mi nuevo jefe y la verdad no le daba importancia aún, no hasta que llegue y pueda conocerlo en persona.
Me puse a acomodar los documentos que me hacían falta para poder termina mi jornada del día de hoy y poder irme a casa a ver a mi hija.
La puerta del ascensor se abrió y una mujer con curvas muy prominentes, que a simple vista se veía que había pasado por un gran cirujano plástico, se acercó a mi escritorio y después de barrerme con la mirada y mostrar una mueca de asco, sonrió.
—Tu debes ser la nueva secretaria, voy a ver a tu jefe, ¿Acaso está en su oficina?—
La mire y fruncí el ceño.
—No, el señor no ha llegado de su viaje de negocios, pero si gusta le agendo una cita en los próximos días que tenga diponibles— la mujer soltó una risa con sorna y me miró,—Acaso sabes si quiera quien soy,no claro que no, el señor no tiene porqué hacerme una cita, yo puedo venir cuando sea, así que me iré y regresaré mañana— tomó su bolso y volvió a salir hacia el ascensor sin mirar atrás.
Dejando un aura de maldad por dónde caminaba.
Negué con la cabeza y termine mis pendientes, tome mi bolso y mi celular y salí de la oficina.
Martes.
El nuevo día, y mi nuevo jefe llegaría hoy y por fin podría conocer al hermano de mi amiga.
Llegué a mi escritorio y la puerta de la oficina de mi jefe estaba entre abierta.
Toque antes de abrir y mire al señor Joseph sentado frente al gran escritorio de caoba fumando un puro.
—Señor Blake, pensé que sería su hijo, no quise interrumpir — me miró y sonrió, me hizo un ademán con la mano diciendo que me acercara.
—Hay algo que aún no te e dicho acerca de la empresa y mi hijo— asentí confundida tomando asiento en la silla a su lado.—Mi empresa, ante todo, se basa en abogados y leyes, pero también es parte del ejército, claro no lo andamos divulgando por cuestiones de privacidad y seguridad, tanto de nosotros como de nuestros clientes. Mi hijo es el Coronel Del Ejército de Estados Unidos, pero está en una división clasificada de alto rango, y no te puedo dar muchos detalles porque es prácticamente secreta y desconocida para los ciudadanos, es por eso que viaja mucho, pero mientras no está en la base está aquí atendiendo casos como un simple mortal— la risa del señor Joseph me reconforta y me tranquiliza, después de enterarme sobre esa información.
—No tenía porque darme esta información, ni explicarme el porque de su ausencia — sonrió y me dijo —Pequeña niña, el hombre para el que trabajaras es demasiado frío y calculador, que se volvió tan reservado y egoísta consigo mismo y tiene tan poca empatía que dudo que siga siendo mi hijo, aquel que se enamoró de una joven tan hermosa y dejo ir por mi egoísmo, y mi idealismo del matrimonio, la verdad dudo que haya sido mi culpa, pero estoy seguro que el me culpa por eso y se volvió así por mi— la expresión del señor Blake me dolía, verlo sufrir tal vez por algo que no fue su culpa, al menos no intencional, pero creo que está tratando de arreglar su error.
—Señor Blake, ¿Hay algo en que lo pueda ayudar, para que usted se sienta bien?— tal vez mi pregunta sería muy impropia y entrometida, pero de verdad quería saber si yo podría hacer algo.
—Querida, si hay algo pero no creo que lo hagas— interrumpí al señor Blake y lo mire tomando sus manos—Hare lo que sea para poder ayudarles a usted y a Maryse, me ayudaron bastante a salir de ese matrimonio,si hay algo dígame— el me miró y solo negó con la cabeza y una sonrisa en su boca.
—Casate con mi hijo y dame un nieto, eso es lo que e estado pidiéndole todo este tiempo, es por eso que abandono tal vez al amor de su vida porque no estaba listo para casarse, así que, como te dije no puedes hacerlo— lo mire incrédula, y me aleje para poder sentarme en la silla de manera cómoda,— Señor Blake... Yo, creo que no puedo hacerlo, ahora mismo tengo que pensar en mi hija y en mi, pero tal vez usted deba de esperar a que llegue la persona indicada para su hijo y tal vez recupere su confianza y respeto, tal vez se equivocó en el pasado y pueda reencontrarse con esa chica de la que se enamoró, o puede que no— sonreí un poco decaída por no poder ayudar realmente.
—Ya no puedo esperar más niña, mi tiempo se está agotando, mi hija ya me dio dos nietos, pero mi hijo se quedará solo y solo uno hace estupideces y no quiero que mi hija se quede sola pensando en que pudo hacer diferente para ayudar al corazón frío y destrozado de su hermano— mire confundida y abrí la boca queriendo formar la pregunta—Tengo cáncer de hígado, en etapa cuatro, y ya se extendió a mis pulmones en unos 6 meses seré solo un cuerpo vacío y lleno de medicamentos para mantenerme vivo, así que tiempo es lo último que tengo— me sonrió se levantó y salió de la oficina, sin decir nada más y dejándome sola y confundida ante tal información.
Después de mi encuentro en la oficina con el señor Joseph, mi jefe no llego, Maryse me llamo para decirme que podría irme antes de mi hora porque no llegaría hasta mañana por un asunto personal, lo cual no hice y avance en mis pendientes.
El reloj marcaba las 7 de la tarde, hace más de una hora que debí irme, pero el trabajo me absorbió y no medí mi tiempo.
Tenía que irme pronto si no quería preocupar a mi madre.
Tome mi bolso y mi celular y salí directo al ascensor, llegué al estacionamiento y al salir choque contra un fuerte y duro pecho, levante lentamente mi mirada y unos ojos extremadamente azules y una mandíbula tensa y marcada me miraban intensamente.
—Yo... am... Lo siento mucho, no me fijé, yo ah...— me retire rápidamente y me moví hacia un lado y seguí mi camino hasta mi auto, pero aún seguía sintiendo esa mirada penetrante en mi espalda, y esos ojos, yo sabía que los recordaba de algún lado, pero no lograba recordar de que.
Su olor y su tacto en mis brazos cuando pensé que caería de nalgas al suelo, me recordaba demasiado a ese chico del que me enamoré, pero solamente es mi mente que lo extraña demasiado y se sigue preguntando que habrá sido de el.
Salí del estacionamiento mientras llamaba a mi madre para hacerle saber que estaba bien y ya iba directo a casa.
Había sido un día muy emocionante.