Capítulo XLII

1230 Words

No me puedo concentrar. Mi cabeza está en mil pensamientos. El corazón me da un vuelco. Alzo los ojos y los clavo en la puerta. Es Alessandro. Consulto de forma fugaz el reloj de la mesa. Pasan de las doce y media de la noche. ¡Las doce y media! No pensé que fuera tan tarde. Respiro hondo. —Adelante —digo. —Buenas noches —me saluda al entrar. —Hola. No te hacía en casa —apunto—. Pensé que aún estabas de viaje. —He llegado hace una hora. Se nota, me digo a mí misma, porque está recién duchado y viene vestido con ropa informal; unos pantalones sueltos y una camiseta básica blanca, y tiene el cabello todavía un poco húmedo. No nos hemos visto ni hemos hablado desde que volvimos de Fox. Me imagino que su visita a mi habitación a estas horas es para ejercer sus derechos sobre mí. Aún pued

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD