Se quedaron en silencio un largo rato, con el acuerdo en el aire, un tabú compartido y un secreto ilícito que ya había empezado a transformar su mundo, pero que podría derrumbarlo todo si se descubría. Madeline sintió que emprendía un viaje, aterrador y emocionante a la vez. ¿Cómo podría ocultárselo a Evan? ¿A su padre? ¿A sus colegas? Aún no tenía respuestas, pero estaba decidida a encontrarlas. Dado que Donnell pasaba la mayor parte del día con ella, sería posible encontrar tiempo juntos bajo la excusa de que él la protegía. Viajaban juntos, pasaban tiempo a solas. Su horario de trabajo era el que ella deseaba; no era que necesitara el dinero. Evan sería un reto, pero manejable. Aún no vivían juntos. Él solía estar ocupado con su trabajo. Quizás esto podría funcionar, pensó. Mientras r

