En el momento en que tuve la oportunidad de hacerme amigo de Michael, el productor, lo hice. Pese a que él me veía como un bicho raro, sabía que él estaba entusiasmado por la canción que ese bicho raro le había traído para grabar, un tema tranquilo, con una letra un tanto ridícula pero pegajosa, y algunos aires del dembow que en algún momento me pareció genial cuando escuché por primera vez en un disco de Crudo Means Raw. Empezamos a grabar una noche, luego de habernos sentado esa tarde entera a tratar de mejorar la letra, pero no le dedicamos el tiempo suficiente, y le dejamos algunas idioteces de las cuales me avergüenzo, pero empezamos a grabar y dejé de pensar en la letra y más en el ritmo, Michael había logrado un sonido que al tacto con los oídos en sus diademas importadas sonaba dem

