El golpe en la puerta nos sobresaltó y nos alejamos el uno del otro. No me había dado cuenta de lo cerca que estábamos hasta que salté lejos de él. Rowan cerró los ojos y luego asintió. —¿No fallaremos? —sus palabras eran suaves, pero había un pequeño destello de esperanza en su voz. —No si puedo evitarlo. Tomaré estos próximos años para profundizar en todo lo que pueda. —Pensé en cuál era mi plan y me mordí el labio. —¿Qué es? —Necesito un lugar donde pueda practicar la hackeo. —Miré hacia arriba y Rowan asintió. —Usa mis cosas. Te daría la información para encontrarme, pero eso es solo la mitad de la batalla. —El golpe sonó de nuevo—. ¿Lo escuchaste? —La esperanza que ardía en mi pecho de que él quisiera pasar tiempo conmigo se desvaneció. Asentí. —El resto de las chicas están aqu

