—Vamos —grité detrás de mí, frustrada con el progreso que estas últimas semanas han hecho estas chicas—. ¡Rápido! —Corrí con ellas, liderándolas, mientras Lynn y Tina corrían al final. Les habría sacado tres vueltas si hubiera corrido a mi ritmo normal. Es ridículo. Aún no tengo acceso a mis lobas. «Pronto, Amy. Pronto», la voz de Nix llegó a mí mientras jadeaba alrededor de la pista. Terminé las vueltas y me acerqué al dispensador y tomé una botella de agua, esperando a que todos los demás terminaran. Extendí los brazos y luego me dejé caer al suelo para inclinarme sobre mis piernas y estirarlas. —Amy, nos estás matando. —Cass se dejó caer a mi lado y miré hacia arriba, sorprendida. —Terminaste primero. —No, tú lo hiciste. —Cass me empujó y se rió, pero yo negué con la cabeza lentame

