—Amy. —La voz de Cass me sacó de mis propios pensamientos. Me levanté del escritorio de mi madre, caminé hacia la puerta y la abrí. —Hola. —La miré y vi que tenía lágrimas secándose en su rostro—. ¿Qué pasa? —Salí. —Nada… todo. Tenía una pregunta. —Lo que sea. ¿Qué te ocurre? —Es Lily. —Cass me agarró la mano y salimos de la oficina y cerré la puerta. —¿Qu- —¿Qué crees que estás haciendo en la oficina de la Luna? —La voz de Aurora era excesivamente alta y me irritaba los nervios. Me giré hacia ella, jalando a Cass detrás de mí. —¿Quién eres tú para cuestionarme sobre la oficina de mi madre? —Levanté el labio—. La verdadera pregunta es, ¿por qué has estado en la oficina de la Luna? —Aurora se tambaleó—. ¿Pensaste que no olería tu presencia por toda la oficina? No tienes permiso para

