Despertares
Las columnas de mármol brillan con el sol de un nuevo día, los habitantes de palacio ya están de un lado a otro, un coqueto rayo de sol ciega los negros ojos de Ciro, el mediano ve sus manos , no son de niño o adolescente son de adultos, baja su mirada ve su quitón y sandalias, sorprendido camina por lo que fuera su hogar de la infancia, todo era “nuevo” paseo asombrado por el palacio, se encontraba en la parte superior, los gritos despavoridos de la servidumbre lo hace ver por el baranda de mármol, una bestia descomunal parecida a un lobo y aun hombre aparece al inicio de la escalinata, su rojo mirar, sus fauces escurriendo saliva, la respiración agitada atemorizan al mediano, con un movimiento brusco la bestia llega ante Ciro, el mediano se aterra, la bestia le da un zarpazo en el pecho > le ordena con voz salida del hades. Ciro cae de rodillas, la bestia lo sujeta de la cabeza, lo suelta al sentir una mordida, un lobo n***o con los ojos igual de rojos se interpone entre los dos. > el cuadrúpedo asienta se gira y ambos saltan sobre el mediano, Ciro al ver el ataque se arrastra sin poder ponerse de pie, cae por las escaleras al llegar al inicio ambas bestias cae sobre él. Ciro cae del sillón donde sin querer se había quedado dormido, ve desconcertado a su alrededor, sus ojos negros cambian a amarillos y una corriente eléctrica recorre todo su ser, aun el sentado en el piso se impulsa con sus manos intentando ponerse de pie sin lograrlo, se lleva las manos a la cabeza angustiado, siente un peso enorme en su pecho, se desabrocha los primeros botones intentando respirar bien, ve un par de pies descalzos, alza la mirada, su sobrina la ex pita se coloca a su altura.
_Has despertado mi señor.
_ ¿Lo sabias?
_ Si, pero debía callar.
_ Por eso se fue mi hermano, él sigue unido a ella ¿Cierto?
_ Eso si no lo sé.
_Debo irme, debo saber la verdad.
_Lo primero que debe hacer es conservar la calma tío, debe mantenerse frío.
_ No debe enfrentar a mi suegro solo por favor que mi esposo lo acompañe.
_Lo voy a pensar.
_ Mi suegro ya tiene sangre Licaón en sus manos, ustedes saben de lo que es capaz de hacer, no debe enfrentarlo solo.
_ ¿Y qué debo hacer?
_ Elián tiene en su “enemigo” el más leal de los lobos, tan leal es que aun siendo recién nacido tuvo el valor de enfrentar a mi suegro siendo bestia.
_ ¿Fernando? ¿Él? ¿Segura? ¿Qué puede hacer un niño como él?
_ Recuerde que no hay enemigo pequeño, ni aliado tampoco y ese niño se ha ganado la confianza de los Lilin e increíblemente de mi suegro.
_ Fernando, Fernando… No quiero exponer a ese cachorro.
_ Es necesario para lo que debe enfrentar tío o la casa Licaón va a caer y ya no se va a levantar.
Se llega la noche el matrimonio formado por Talio y Delfina ya en su habitación, la villa ya está pagada la mayoría de los que ahí habitan duermen, la pelirroja no podía conciliar el sueño, no le importa la fresca noche sale a los jardines traseros.
_ Hola Pita, siglos sin verte.
_Cy – Hace reverencia- _ Ya no soy Pita.
_ Y aun así tus visiones no te dejan dormir. – Ofrece el brazo para caminar juntos-
_ Porque son confusas desde que decidí estar con mi esposo. Dime ¿Cómo está mi suegro?
_ Loco, Dédalo casi lo mata a golpes. Quiero saber la verdad…la quiero saber porque mi hermano va a defender a Darío sí este decide reclamar a su nueva compañera.
_ Mi querido Cy… la verdad no la sé, solo ellos dos.
_ ¿Has visto al bebé?
_Es una linda beba, se parece a la madre… o al padre todo depende de quien la mire.
_ No juegues conmigo pitonisa.
_ No lo hago, puedes entrar en mi mente y ver, lo que me importa es que lleva la sangre Licaón.
_ Para ti, pero para mi hermano es importante saber la verdad.
_ ¿Qué verdad? – ambos viran a la derecha, Talio ofrece la mano a Delfina-
_ Hablamos de tu padre y por qué se fue de la casa siendo que es el “omega” de la manada.
_ Esa pregunta tiene una simple respuesta.
_ ¿Así? ¿Cuál es?
_Ser libre de mi madrastra, para nadie en la casa es secreto que ellos no están bien, solo ella no lo quiere ver.
_ Ya veo…
_ - Talio le da un beso en la coronilla a su esposa le ordena déjalo solo con el vampiro, al verse solos, el licántropo se cruza de brazos- _ ¿Qué tan mal esta mi padre?
_ ¿Qué tanto recuerdas?
_ Todo, tarde mucho salir de los trucos mentales de tu hermano, pero lo logré y cuando recordé todo – hace una mueca de dolor-
_ Los trucos de mi hermano son fuertes, quiero saber cómo le hiciste para libertarte de él.
_ Secretos de lobos
_ Ajá, si como no. Tu padre estaba “bien”, escucho que nació el bebé y se volvió loco.
_- Tensa la postura- _ Cuando supe lo que le pasaba a papá lo confronte, le pregunte de quien era Elio… me dijo que de mi tío y le creí por las cuentas ellos estaban separados, solo mi tío acudía al celo de mi tía… Cada que veo a la bebé a Sandra me hago la misma pregunta ¿De quién es?
_ Dédalo ha preguntado lo mismo, tu padre afirma que es de tu tío, pero su comportamiento dice otra cosa.
_ Se enamoro tarde de mi tía.
_Mi hermano ha tenido que sofocar a tu padre, se ha vuelto muy violento, Dédalo teme que llegue aquí y se la lleve.
_ No están, se fueron los cuatro.
_ Dime algo ¿Qué sentiste al ver a la bebé?
_ Alegría, es mi prima, es mi familia…curiosidad, la cargue en brazos “Dime pequeña cachorra ¿Eres mi prima o mi hermana?” No me importa, lo que me importa que es mi familia, lo que si me importa es saber si mi tía hizo lo correcto o no.
_ - Cy se lleva la mano derecha al cuello _ Dédalo le borró la memoria y todo parece que solo tú y tú esposa recuerdan todo.
_ Yo pude salir de su hipnosis, mi tía puede hacer lo mismo.
_ Lo dudo, ella es recién nacida, no tiene las habilidades que tienes tú, en todo caso tú esposa es la que debe saber la verdad.
_ Ella sabe ciertas cosas, ya es mujer – se le suben los colores al rostro- _ es mi mujer.
_- No deja de mover sus finos dedos en su cuello- _ Me alegra saber que ya no es oráculo, esa vida le llegó a lastimar, me da gusto saber que mi amiga ya es feliz contigo.
_Ambos somos nuevo en esto. Pero tu visita no fue por eso.
_Vine a buscar la verdad y tengo más dudas.
_ No eres el único – suspira - _ Si mi tía y mi padre se unieron y Sandra es el fruto de esa unión esta familia se va a ir a la mierda.
_ Y es lo que mi hermano no quiere, lo sabes ellos dos son muy unidos – alza la mirada al cielo - _ Debo irme, la noche aun es joven, debo ir a comer – sus ojos verdes se tornan rojo escarlata brillante-
_¿Quieres compañía? – ve hacia la casa- _No te preocupes, por fuera me pareceré mucho a papá pero créeme soy distinto. La verdad quiero estar solo, pensar en la posibilidad de que mi familia entre en guerra por culpa de mi padre.
_ Comprendo. Gracias, acepto tu compañía, así podremos seguir hablado.
_ Cy ¿Dónde está papá?
_En el amazonas.
_ Por eso no hemos dado con él.
_Mi hermano lo ocultó más que bien, teme que ataque la villa. Talio nosotros conocemos la furia de tus tíos y tu padre, Elián usará su lengua de plata, tu padre está consciente de eso, apuesto mi divinidad a que Darío dará el primer golpe por tal de callarlo, Ciro se interpondrá la manada se dividirá.
_ Si eso pasa será una tragedia, mi tío Elián tiene a los licántropos más inteligentes de la manada, pero mi padre y mi tío a los más fuertes.
_ Lo será por eso mi hermano está muy interesado en evitar esa guerra. ¿Nos vamos?
Cy se echa en la espalda al joven Talio, este asiente, se aferra bien del vampiro, desde el balcón principal Ciro ve y escucha la conversación de sus sobrinos y el vampiro, relaja la postura sus orejas de lobo se vuelven humanas, entra a la casa, va al sótano a buscar su antigua arma, un báculo hecho de madera de olivo bañado en plata pura, va a la oficina de Darío remueve el cuadro que tiene de Selene, detrás una pequeña caja fuerte se concentra hasta recordar la combinación la pequeña caja se ilumina dejando ver un cofre de hierro forjado, lo saca y de él extrae la lanza de Longino, la toma con ambas manos sale de la oficina directo con Delfina.
El mediano se planta frente a su sobrina, Pita pasa saliva al ver la lanza, estira la mano para tocar el sagrado objeto, al sentir el frio metal se estremece.
_ Se que ya no eres pita, pero sé que sabes algo, habla.
_ No sé mucho, solo que mi suegro se enamoró y que ese amor no es correspondido al menos como él quiere ¿O sí es correspondido?
_ No juegues conmigo – le enseña la lanza- _ Sabes bien lo que significa esto.
_ Lo sé bien.
_ No puedo moverme de aquí, no puedo levantar las defensas, no puedo traer a mis hombres, estoy atado de manos.
_Entonces dejemos que todo fluya. Mientras nuestros alfas estén juntos y sobre todo lejos de aquí ellos estarán bien.
_ Pediré ayuda a Alessio de Argentina que someta a Darío y que…
_ No, tú ya tienes a tus guerreros, Talio, Jonathan y Fernando…y nadie más.
_ Talio no debe pelear contra su padre, Jonathan es el alfa del norte debe ver por su propia manada, y Fernando es un cachorro ¿Qué puede hacer él?
_ Créame tío cuando le digo que Fernando es importante en esta batalla. Ahora si me disculpa deseo descansar.
El mediano no puede evitar hacer reverencia a la mujer, Ciro se sonroja al recordar que ya es su sobrina no el oráculo, sale de la villa se queda de pie exactamente dónde estaban Cy y Talio, inclina la cabeza, cierra los ojos y se queda quieto, afina el oído, a las horas escucha el viento que es surcado por las alas de Cy y antes de que el vampiro tocase tierra da un salto y lo sujeta fuerte de ambos tobillos, ese movimiento brusco hace que Cy suelte a Talio dejándolo caer y su volar errante, logra reponerse y aterriza de espalda al piso, Talio es quien lo ayuda a ponerse de pie.
_ Tío, no debió ser agresivo.
_ Pido disculpas, me deje llevar. Cy, dile a tú hermano que no vaya a pasarse con el mío o juro por Zeus que yo mismo clavare la lanza de Longino en su corazón.
_ No te atrevas a hacer daño a mi hermano.
_ Calmados los dos. Tío, Cy, nadie va a matar a nadie. Tío, si me permites iré con mi padre, después de todo Denes puede ocupar mi lugar.
_ - Ciro sin dejar de ver a Cy- _ No debes ir solo, lleva a Jonh y a Fernando contigo. Por ningún motivo tu padre debe pisar esta villa hasta que esté completamente cuerdo y se haya olvidado de su nuevo amor.
_ Mi hermano ayuda al tuyo por amistad, por amor y porque Darío le ha salvado la vida a Ramsés infinidad de veces.
_ Estoy consciente. Pero necesito que mi hermano entre en razón. ¡Cy!
_ No grites, te escucho perfectamente.
_Necesito hablar con mi cuñada, saber que paso en la celda esa noche.
_ Yo no hice el trabajo en ella, pero podemos intentar.
_ Gracias. Anda, pasa, el sol ya está por salir.
_ Debo irme, no tengo quien cuide de mi aquí en tu casa.
_ Cy, te estoy invitando a pasar a mi casa, hay lugar donde puedes dormir lo sabes, no seré Darío, pero se ser buen anfitrión, y si te da paz yo mismo seré tu guardián.
_ Así es, somos respetuoso con nuestros invitados más siendo tú, casi, casi mi tío – le guiña el ojo derecho acompañado de una sonrisa ladina-
_ Gracias Talio, y a ti también Ciro.
Desierto del Sahara, campamento de los tuaregs.
La ondulada melena de Secundina se mese con el viento del Sahara. Parada viendo el desolado paisaje, se lleva ambas manos al rostro cubriéndolo por completo, su respiración se vuelve agitada, tarda varios minutos en controlarla, abre los ojos ve a la espalda de Ciro, su cuñado este desnudo, alza la mano derecha empuñando un arma, ve a su cuñado hacer un movimiento, hace otro movimiento y ve el arma bañada en sangre, baja la mirada ve como se forman pisadas en la arena, huellas de sangre.
_ ¡Ciro! ¿Qué has hecho? – pregunta preocupada-
_ ¿Ciro? ¿Llego mi hermano?
_ ¡Elián!
_ Si, soy yo, tu esposo. – la va abrazar, pero ella da un paso atrás- _ ¿Sucede algo? ¿Por qué estas nerviosa?
_ Ni yo lo sé. – es ella quien busca los brazos de su marido- _ No sé qué me pasa, pero desde que nació la bebé veo, escucho y siento cosas eso ¿Es normal?
_No. Lo normal es que tus sentidos se agudicen, tal vez el sentir si, ya que el sexto sentido se desarrolla.
_ ¿La intuición?
_ Si. Amor, no olvides que las mujeres son intuitivas por naturaleza – se inclina a besar sus labios- _ Amo besarte, se siente tan bien.
_ Amo que me beses, tus besos saben a gloria.
_ ¿Sí? ¿Cómo sabe la gloria?
_ A mango con Chile. – los dos ríen por el comentario- _ Espero que este mango nunca te aburra. - Secundina ve una bestia saltar en dirección de ellos, aleja a Elián lo más que puede, la bestia “cae” sobre ella atravesándola al tiempo que grita horrorizada el nombre de su esposo-
_ - Elián desde el suelo ve como ella se hace bolita protegiéndose, grito de ella al igual que su comportamiento lo asustan, se arrastra a ella toma sus manos- _ Aquí estoy, abre los ojos.
_ ¡Elián! – se le echa encima- _ No te hizo daño, estas bien, estas bien.
_ Nadie me hizo daño. Tranquila, estoy bien – el alfa alza la mirada y ya varios tuaregs los rodeaban, él hace una señal para tranquilizarlos- _ Necesito a Al-Kāhina*.
Ayudan a poner de pie a los dos, uno de los tauregs hace lo ordenado mientras que otros se llevan a los bebes, el matrimonio entra a su tienda, Secundina con la mirada paseando de un lado a otro y de vez en vez hace espavientos de miedo o de que esquivar algo, Elián le llama pero ella no lo escucha, por último una bestia de dos metros con sus ojos brillando como si de ellos emanaran luz propia, el hocico ensangrentado, jadeando dispuesto a dar un golpe fatal a Elián hace que ella salte sobre el atacante cayendo al piso golpeándose tan fuerte que pierde el conocimiento.
*Sacerdotisa