18

1304 Words

No tenía idea de cuantas horas había dormido. Luego de dar vueltas y vueltas por aquella casa a oscuras aguardando el regreso de Leo, Lizzie se había quedado dormida en uno de los sillones. El silencio de los domingos por la mañana la había arrullado y finalmente se había dejado vencer. Ahora le dolía cada músculo de su cuerpo, al parecer no había adoptado una posición adecuada. Estiró sus brazos mientras un bostezo enorme la asaltaba y se sorprendió al notar que estaba tapada con una suave manta que no recordaba. ¿Acaso Leo? Pensó y rápidamente se levantó para buscarlo. Necesitaba saber que estaba bien. Aquel hombre le había dado una impresión oscura ¿qué padre acusa de esa manera a un hijo? Ella no era experta en la materia, pero al menos sabía que los padres solían cuidar de sus hij

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD