LA LECCIÓN DE LA HUMANIDAD

375 Words
Capítulo 9: La lección de la humildad El rumor se había extendido por toda la facultad. Cada vez que Brisa entraba al aula, sentía las miradas inquisitivas, los murmullos a sus espaldas. Algunos dudaban, otros fingían creer la mentira, y pocos se animaban a defenderla. El profesor Ramírez fue uno de los primeros en darse cuenta. Durante una clase, mientras corregía los trabajos, hizo una pausa y se dirigió a todos con voz grave: —Quiero dejar algo muy claro. En esta universidad, los resultados se obtienen con esfuerzo. Y si alguien duda del mérito de la señorita Brisa, los invito a revisar cada uno de sus exámenes. Están a mi disposición. Un silencio incómodo se extendió por el aula. Nadie se atrevió a responder. Brisa sintió un nudo en la garganta; el profesor había hablado sin que ella se lo pidiera, y eso significaba más que mil defensas propias. Más tarde, algunos compañeros se acercaron tímidamente. —Brisa, yo sé que no es verdad —le dijo una de sus amigas más cercanas—. Lo que lograste es solo tuyo. Ella sonrió con gratitud, aunque el dolor seguía presente. --- Esa misma tarde, en la biblioteca, Sergio apareció. Caminó con paso altivo, pero sus ojos revelaban cierta incomodidad. —Veo que sobreviviste al rumor —dijo, apoyándose en la mesa donde Brisa estudiaba. Ella levantó la vista. —No necesito sobrevivir, Sergio. La verdad no se destruye con palabras vacías. Él arqueó una ceja, como si buscara provocarla. —No te molestó tanto, entonces. Brisa cerró su cuaderno con calma y lo miró fijo. —Claro que me dolió. Pero aprendí que responder con odio me haría igual que tú. Y yo no vine aquí a competir contigo. Vine a competir conmigo misma. Por primera vez, Sergio no supo qué decir. Su sonrisa burlona se borró poco a poco, sustituida por un silencio incómodo. Brisa tomó sus cosas y, antes de irse, añadió: —El día que entiendas que la humildad es más fuerte que el dinero y la arrogancia… ese día vas a descubrir quién eres de verdad. La dejó solo entre los estantes. Y, aunque él no lo admitiera, esas palabras se clavaron como un espejo frente a su propio reflejo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD