"Entonces ¿aceptan chicos"
Los tres chicos se miraron entre sí, analizando las miradas ajenas para considerar si era una buena idea o no. El contrato era muy jugoso, por llamarlo de alguna forma, ya que les brindaban alejamiento en la gran casa de los Kim y además de ello les ofrecían una buena cantidad de pago mensual―una cantidad que aún no creían que era verdad―por cuidar a unos adolescentes a diario. Namjoon los miró por última vez, estando de acuerdo en que todos aceptaban el empleo y decidió hablar por los tres.
―Aceptamos señora Kim, será un gusto trabajar para usted― Yoongi y Hoseok asintieron hacia las palabras de su amigo, era una gran oportunidad para avanzar en sus vidas de alguna forma.
―Me alegra mucho escucharlo, mis hijos se encuentran arriba― les sirvió un poco del pastel de queso con fresas a cada uno―iré por mis chicos, coman un trozo de pastel en espera.
Tomaron el tenedor de forma educada y agradecieron cuando la señora Kim comenzó a subir las escaleras, cuando se aseguraron que ella no podría verlos, comenzaron a devorar el pastel como animales, no habían comido bien y ese pedazo de pastel olía y sabía delicioso, lo terminaron en muy poco tiempo y limpiaron sus rostros con servilletas, para no pasar vergüenzas.
Unos pasos resonaron por las escaleras, los nuevos guardaespaldas volvieron a ver hacia donde estaban bajando los hijos de la señora Kim y la misma, pero solo veían a la señora Kim, al parecer los chicos no querían bajar. Después de que la madre hiciera señas hacia las escaleras, tres chicos bajaron y se pusieron en línea, con las miradas en el suelo.
―Bien chicos, preséntense―alentó con voz un poco molesta la mayor, incitándolos y casi obligándolos a saludar.
El chico más alto de los tres―por unos centímetros―dio un paso al frente y levantó la mirada ante los desconocidos.
―Me llamo Kim SeokJin, tengo 18 años, por favor cuiden de mí―realizó una reverencia y volvió a su posición inicial, cuando vio que su hermano no pensaba presentarse le dio un pequeño codazo, y este gruñó, pasando al frente de mala gana.
―Mi nombre es Kim Taehyung, tengo 18 años, por favor cuiden de mí― volvió a su posición, al presentarse no levantó el rostro en ningún momento, solo miraba al suelo.
―Y-yo soy Park Jimin, 17 años, por favor cuiden d-de mí―se presentó nervioso, pero no olvidó la adorable reverencia ante los desconocidos.
El chico llamado Jin era castaño, con unos hombros algo anchos y era el más alto de los tres, Taehyung era el chico pelinegro y de estatura mediana, no pudieron ver su rostro ya que no los miró si quiera, y Jimin era un pelinegro cachetón de pequeña estatura, se notaba que era el menor de los hermanos. Todo estaba en silencio hasta que se escuchó por la casa el resonar de unas patitas que bajaban por las escaleras, era un cachorrito que más podría confundirse con un tierno oso bebé.
―Y él es Yogurt, el perro familiar― presentó la señora Kim cuando el perrito blanco se les acercó para olerlos y conocerlos.
―Es una cosita adorable~―chilló Hoseok mientras acariciaba al peludito amigo de cuatro patas, el nombre se les había hecho muy adorable a los tres chicos y aunque a Yoongi no le gustaran los perros, ese perrito se le había hecho adorable en particular.
―Pueden subir chicos, recuerden que tienen que bañar a Yogurt― les recordó, los tres adolescentes asintieron y corrieron escaleras arriba, con el pequeño canino siguiéndolos.
―Ahora que conocieron a los chicos quiero dejar varias cosas en claro, para evitar incomodidades a lo largo de su trabajo. Mis chicos son muy gentiles y amables, y eso en estos días es un punto débil para ellos y un punto de ventajas para personas que buscan aprovecharse de jóvenes. Tuve un problema con uno de mis chicos y casi lo perdemos, intentaron secuestrar a mi Taehyung hace un mes, y gracias a ello ya no es tan amable como antes― Los chicos con cabellos de colores escucharon atentamente a su nueva jefa, y todos se sorprendieron ante la noticia del casi secuestro―Solo les pido un poco de paciencia con ellos, son buenos chicos.
―No se preocupe señora Kim, entendemos la situación anterior y haremos que se sientan cómodos con nuestra constante presencia―habló después de mucho tiempo Yoongi, él realmente era una persona muy profesional en el ámbito laboral, por eso no sorprendió a los chicos su respuesta, pero sí los hizo sentirse orgullosos de su amigo.
―Te lo agradezco cariño, realmente estoy poniendo mis mayores tesoros en sus manos― bebió un poco de agua y sonrió a los tres chicos―tengo que irme al trabajo, los chicos no tenían clases este día, pero mañana por la mañana tienen que levantarse temprano y salir de casa a las seis cuarenta para llegar a las siete a su instituto, les pido que por favor los acompañen al instituto y vayan por ellos cuando salgan a las tres de la tarde― los chicos asintieron y Yoongi hizo una pequeña mueca que intentó disimular al escuchar la hora en que tenían que despertarse.
―Muy bien, solo queríamos saber el lugar en donde nos quedaremos, para dejar nuestras cosas― intervino Namjoon, antes de que se fuera a su trabajo.
―Oh sí, disculpen. Mis hijos les mostrarán sus habitaciones y los llevarán a comprar la vestimenta que usarán a la hora de trabajar, ellos irán con ustedes al centro comercial ésta tarde― les sonrió a los chicos y se despidió con un movimiento de mano, agregando que ya se había despedido de sus hijos.
Cuando quedaron solos en el gran salón unas pisadas se volvieron a escuchar por las escaleras, el chico que recordaban que se llamaba Jin se acercó a ellos y tomó unas llaves de un pequeño cofre, sobre una mesita a un lado de la puerta principal.
―Su cuarto está aquí arriba, vengan―les pidió que lo siguieran mientras él caminaba con las llaves en sus manos, los mayores tomaron sus maletas y siguieron al castaño― el cuarto es muy amplio, así que no se preocupen por el espacio―subieron las escaleras y se encontraron en un amplio pasillo con varias puertas, era una casa con muchos cuartos y los Kim adaptaron dos cuartos y los juntaron para invitados, porque a veces llegaban más miembros de la familia y se quedaban en casa, para más comodidad usaron esos cuartos con varias camas.
―Wow―corearon los mayores al ver el enorme cuarto y las tres amplias camas, separadas por mesitas de noche entre ellas y un ropero en la pared de la izquierda y uno a la derecha, la habitación tenía un lindo ventanal como las demás.
―Mi madre es muy específica con la vestimenta a la hora de trabajar, deberán vestir formales a pesar de estar en casa todo el día, ya que, si por algún motivo debemos salir, ya están vestidos para la ocasión, pero mis hermanos y yo lo sentimos demasiado, así que no nos molesta si están en casa con su ropa― le restó importancia el castaño, ganándose una pequeña sonrisa de los mayores.
― ¿Y tus hermanos? ―preguntó el pelirrojo, estaba sacando algunas cosas de la maleta y era verdad que quería llevarse bien con los chicos, para evitar problemas.
―Ellos son algo tímidos, así que no creo que quieran relacionarse tan rápido, pero cuando vayamos por sus trajes ellos irán―sonrió un poco incómodo, aun eran desconocidos y quería irse a su habitación, pero su madre le había pedido el favor de decirles todo lo que necesitaban saber.
―Muchas gracias Jin―agradeció Namjoon con una sonrisa y Jin hizo una última reverencia para salir de la habitación.
― ¿Nos comprarán ropa interior? Mi bóxer con agujeros es incómodo― preguntó Yoongi, arruinando el ambiente tranquilo que se había formado.
Jin caminaba hacia la habitación de su hermano menor, donde estaba Tae también, acordaron hacer una pequeña reunión para hablar de los nuevos intrusos de la casa y ver que tal había sido su primera impresión, entró a la habitación y cerró con seguro la puerta, corrió a la cama ajena y se lanzó a la cama, se acomodó para que su cabeza quedara en las piernas de Taehyung, quien estaba en posición de indio junto a Jimin.
― ¿Cuál fue su impresión de los adultos? ―preguntó Jin, sacando un malvavisco de la bolsa.
―Todos tienen el pelo teñido de colores raros― dijo Tae con una mueca en el rostro, no le desagradaba, pero se le hacía extraño.
―Además el que tiene pelo verde da miedo― dijo Jimin con una lata de Coca Cola en la mano, dándole un sorbo al terminar de hablar.
―No sean exagerados, tú querías pintarte el cabello de anaranjado el año pasado TaeTae, así que no puedes decir nada de sus cabellos― el mencionado le lanzó un malvavisco en el rostro a su mayor, y este rio por la tonta acción.
― ¿De dónde crees que los sacó? ―preguntó Tae riendo, su madre a veces era muy extraña y que de la nada un día llegara a casa diciendo que tendrían guardaespaldas no le sorprendió en lo personal.
―Así como es mamá capaz los encontró en un callejón o algo así.
Ups.
―No sean groseros― dijo Jimin, le había hecho gracia, pero no iba a reírse.
Las risas cesaron al escuchar un golpe que resonó por toda la casa, los adolescentes se miraron entre sí, preocupados y bajaron rápidamente de la cama. Corrieron al segundo piso que era donde se había escuchado el estruendo, al no ver nada en la sala corrieron al jardín, donde vieron a los tres adultos en un círculo.
― ¿Qué fue eso? ―preguntó Jin mientras los tres se acercaban a los mayores, Namjoon estaba en el centro con una cacerola sin sus agarraderas, era la favorita de mamá.
―Oh no― dijo Jimin al ver las agarraderas en el salón y la ahora rayada cacerola en las manos del Hyung peli morado.
― ¿Cómo rompió eso? Esa es la favorita de mamá, Hyung― se quejó Taehyung, imaginando el drama que haría su madre cuando se enterara.
― Y-yo no sé cómo pasó, la tomé y de alguna forma se me resbaló― intentó justificarse Namjoon.
―Cayó tan fuerte que rebotó hasta acá― agregó Yoongi mientras se golpeaba su frente por la torpeza de su amigo, no llevaban ni una hora ahí y Namjoon había quebrado una cosa ya.
De un momento a otro vieron al cachorro Yogurt con una de las agarraderas en su hocico, jugaba con ella y al ver que Hoseok se acercaba a él para quitarle su nuevo juguete, corrió hacia la piscina y dio la vuelta hasta donde estaban las escaleras de esta, bajando y quedándose en el agua, mojando sus patitas.
― ¡Yogurt, dame eso! ―le pidió Jimin, se hincó y lo llamó con besitos al aire para que se acercara, y como el perrito tenía un gran afecto por el menor, corrió a sus brazos, mojando su camisa con sus patas.
Jimin entregó la pieza a Namjoon, para que luego le pusieran un poco de pegamento y la juntaran con la cacerola de nuevo, pero no pensaron en que la otra agarradera estaba en el suelo aún, y un curioso Yogurt se acercó a la pieza, tomándola como juguete también. Yoongi lo notó y se acercó lentamente al perrito, como un depredador a su presa. El perrito se vio asustado, así que corrió dentro de la casa, siendo seguido por el pelimenta.
―Ven acá pulgoso―corrió detrás del pequeño, lo que no se había dado cuenta es que Jimin también lo estaba siguiendo del lado contrario.
El perrito astuto, al verse acorralado por dos personas, se quedó quieto y las dos personas corrían hacía él sin darse cuenta del contrario, cuando estaban muy cerca el perrito corrió hacia un lado y los dos humanos se chocaron entre sí, dándose un cabezazo.
―Agh, maldición―se quejó el mayor, acariciando la parte que fue golpeada― fíjate mocoso.
―Fíjese usted Hyung― le respondió el menor, levantándose sin importarle el chico pelimenta en el suelo, Yoongi abrió la boca indignado por la respuesta del chico.
―Mocoso insolente― bufó mientras se levantaba del suelo para ver a dónde se había ido el bendito Yogurt.
― ¡Namjoon Hyung, se va a caer a la piscina! ―exclamó Taehyung al ver a su Hyung tambaleándose junto a la piscina.
―Te ayudo amigo mío― Hoseok lo tomó de la mano, para ayudarlo a no caer.
Unos segundos después un golpe de agua se escuchó por el jardín. Vaya primer día y ni quiera ha terminado.