Mi tía se sintió aliviada al escuchar mis palabras. Después de eso decidí ir a buscar a Leonardo, él no estaba en la casa y me sentí un poco contrariada. —Aló, cariño —hablé por celular —¿En dónde te encuentras? “Estoy haciendo unas diligencias —pude escucharlo sofocado —¿Puedes decir lo que dijiste inicialmente?” —¿Qué cosa? —Pregunté frunciendo el ceño —¿Cariño? A pesar de que estábamos hablando por celular, pude sentir la emoción que Leonardo mostraba al escucharme decir esto. “Prometo llegar cuanto antes. Lo que tengo pendiente no es algo muy complicado. Espero que seas solo mía y no hablo de ya sabes qué porque tampoco me molestaría estarlo, sino de que estés conmigo un buen rato.” —Está bien, mientras tanto voy a estar con Victoria. Cuando vengas quiero que me avises. “No es

