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1152 Words
El ambiente en la mansión era tenso, la revelación del proyecto secreto había despertado más preguntas que respuestas. Todos estaban ansiosos por desentrañar la verdad oculta en los recovecos de su memoria. "¿Cómo podemos acceder a más información sobre este proyecto?" preguntó Camila, su mente llena de intriga. Adam reflexionó un momento. "Tengo acceso limitado a los archivos. Pero hay ciertas áreas restringidas en la mansión que podrían tener datos clave." "¡Tenemos que explorar esas áreas!" exclamó Amaya, sintiendo la urgencia de desenterrar su pasado. Lucas, que había estado observando en silencio, decidió intervenir. "Conozco algunos lugares que podrían ser importantes. Lugares a los que nadie ha prestado demasiada atención." La idea de Lucas despertó sospechas entre los presentes, pero la necesidad de respuestas superaba cualquier otra consideración. "Entonces, ¿a dónde vamos primero?" preguntó Alejandro, preparado para desentrañar el misterio. "Sigamos a Lucas", sugirió Emma, su instinto indicándole que el empleado sabía más de lo que aparentaba. Lucas lideró el camino, llevándolos por pasillos y habitaciones poco transitadas. Finalmente, detuvieron su marcha frente a una puerta olvidada al final de un pasillo sombrío. "Esta habitación tiene claves importantes", dijo Lucas, mirando a los demás. "Pero nunca fue explorada a fondo." Con precaución, Camila intentó abrir la puerta, que cedió con un chirrido. La habitación reveló un laboratorio abandonado, lleno de equipos científicos y archivadores antiguos. "¡Esto es increíble!" exclamó Amaya, asombrada por lo que veía. "¿Este es parte del proyecto?" Adam asintió, examinando los archivos. "Aquí está la información que necesitamos. Pero está codificada. Necesitamos una clave para acceder." La búsqueda de respuestas los llevó a revisar minuciosamente cada rincón de la habitación. Entre los archivos, Amaya encontró un diario científico, lleno de notas y fórmulas. "Esto... esto es mío", dijo Amaya, su voz llena de sorpresa. "Pero no entiendo estas fórmulas." Las fórmulas y las anotaciones parecían ser la clave para descifrar el proyecto. Con la esperanza de desenterrar la verdad, se sumergieron en el contenido del diario, buscando pistas que los guiaran hacia el enigma que habían olvidado. El ruido en el pasillo sacudió la tensa calma en la biblioteca. Camila se acercó a la puerta, su expresión mezcla de nerviosismo y curiosidad, dispuesta a descubrir la causa del alboroto. ¿Quién podía estar irrumpiendo en ese momento crucial? Las miradas inquietas entre ellos revelaban la incertidumbre ante la nueva interrupción. Con cautela, Camila abrió la puerta. Era Javier, el mayordomo de la mansión, con una expresión ansiosa y apresurada. "Perdón por la interrupción, pero encontré algo relevante", anunció Javier, su tono de voz cargado de emoción. La sorpresa llenó la habitación. Todos se volvieron hacia Javier, esperando que revelara el descubrimiento que tenía entre manos. "Encontré un compartimiento secreto en uno de los antiguos escritorios de la mansión", explicó Javier rápidamente. "Había documentos ocultos que podrían estar vinculados al proyecto del que han estado hablando." La noticia emocionó a todos, generando un atisbo de esperanza entre la incertidumbre que los rodeaba. "¿Qué tipo de documentos eran?" preguntó Emma, ansiosa por más detalles. "Tenían referencias al proyecto, pero también había nombres y fechas que podrían ayudar a esclarecer la investigación", respondió Javier, su mirada mostrando el entusiasmo de quien ha hecho un descubrimiento clave. El grupo se dirigió rápidamente al lugar señalado por Javier. Al abrir el compartimiento secreto, encontraron una serie de archivos antiguos, con información que podría ser la clave para desentrañar la verdad oculta. "Esto es sorprendente", murmuró Alejandro, hojeando los documentos con interés. "Hay detalles que no aparecían en los registros anteriores." Amaya examinaba con atención los nombres y las fechas, buscando algún indicio que pudiera despejar las sombras de su memoria. "Estos nombres... son importantes", señaló Amaya, emocionada por la posibilidad de conectar los puntos sueltos de su historia. Adam, con su experiencia en la investigación, se sumergió en los documentos, buscando patrones y conexiones entre la información. "Esto podría ser la pieza que falta en el rompecabezas", comentó Adam, su voz llena de expectativa. "Pero aún necesitamos descifrar algunos de estos datos." La emoción de estar más cerca de la verdad inyectaba energía en el grupo, alimentando su determinación por desvelar los secretos del proyecto y los recuerdos perdidos. Entre los archivos, Javier encontró una nota con una dirección enigmática, escrita con una caligrafía elegante. "Esto parece ser un punto de encuentro", dijo Javier, mostrando la nota al grupo. "Puede ser la clave para encontrar respuestas." La dirección planteaba más preguntas, pero también ofrecía una posible ruta hacia la verdad. El entusiasmo por descubrir la historia perdida los impulsaba a seguir el rastro, sin importar los desafíos que se presentaran en el camino. El alboroto en el pasillo mantuvo a todos en vilo. Camila, Alejandro, Amaya, Emma, Adam y Lucas se miraban, expectantes, a la espera de una explicación para el revuelo repentino. La puerta se abrió de golpe y apareció Sarah, la empleada de la mansión, toda nerviosa con un papel en la mano. "¡Disculpen la intrusión, pero pillé algo que les va a volar la cabeza!" gritó Sarah, casi sin aire por la prisa. El grupo se giró hacia ella, sorprendido por su aparición inesperada y la urgencia en su tono. "¿Y esa nota, Sarah? ¿Qué dice?" preguntó Amaya, notando la tensión creciente. Sarah extendió el papel, temblando un poco, una mezcla de susto y emoción en su rostro. "Es una nota que estaba escondida entre los papeles viejos. Va para todos ustedes." Amaya tomó la nota, absorbiendo las palabras con curiosidad. "¡Che, esto... esto habla del proyecto secreto!" exclamó Amaya, emocionada. "Describe cómo jugaron con nuestras memorias, como si alguien nos hubiera reescrito." El impacto de la revelación sumió a todos en un silencio abrumador. Las implicancias eran profundas y perturbadoras. "¿Quién pudo haber sido capaz de algo así?" susurró Emma, apenas audible por la incredulidad. Lucas, con sus pensamientos en el aire, parecía estar conectando los puntos en silencio. "Esto explica mucho sobre nuestras memorias truncadas", reflexionó Alejandro, con expresión de entendimiento. "Pero ¿quién tendría el poder y las ganas para hacerlo?" Sarah, con un tono preocupado, agregó: "Hay más en los archivos. Información que alguien se encargó de borrar o hacer desaparecer. Parece que querían ocultar la verdad a toda costa." La idea de que alguien dentro de la mansión estuviera metido en ese lío sacudió los cimientos de su confianza. Entre el desconcierto, la voz de Lucas irrumpió en el silencio. "Todos fuimos manipulados de una manera u otra. Pero la pregunta es: ¿quién estuvo detrás de todo esto y por qué?" La cuestión flotaba en el ambiente, dejando un halo de desconfianza y una urgencia creciente de desenmascarar la verdad antes de que más secretos salieran a la luz. Otro ruido del exterior captó su atención, sugiriendo que aún había más misterios que resolver. ---
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