Nueva novia

1384 Words
MIKEL POV Mi gatita estaba yéndose, lástima que ya no la vería sino hasta la noche siguiente. Decidí acércame a Romano, lo conozco desde que abrimos el bar y es un empeñado fiel, también bueno para las peleas callejeras. Confío bastante en el. —Romano, ¿quien es la chica nueva? —¿La gatita? Asentí. —Se llama Lauren. —Nombre completo —pedí. —Se llama Lauren Kaela Ashbourne. Es mejor amiga de Cristine y apenas lleva trabajando aquí unas semanas. Me encantaba que su nombre fuera tan sexi como ella. —Quiero que la vigiles y me mantengas al tanto de todo. —Claro que si, jefe. Ya lo hago. —Y con eso me refiero a que si vez a alguien tocándola o molestándola me lo hagas saber. No quiero que nadie toque o incomode a mi gattina, ¿entiendes? —¿Gattina? —me sonríe. —Deja de cuestionarme y solo haz lo que te digo. —Lo siento, jefe, no hablo italiano. —Pues vas a tener que hablar, le diré a Daniel que te enseñe. —negué con la cabeza y miré mi reloj. Era tarde y tenía un compromiso. Salí del bar y me dirigí a mi coche. * Cuando llegue a casa escuché risas y platicas de mi familia. Mamá gritaba en italiano y eso me daba a entender que estaba molesta. Me quité el saco y lo puse en la entrada. Allí estaban mis hermanos sentados en el sofá, papá tratando de tranquilizar a mamá y mi hermanita Fiorella bromeando con mis hermanos. —¡Mikie, estás aquí! ¿Es cierto que tienes una nueva novia? Miré a mis hermanos fulminándolos con la mirada y me senté al lado de mi hermana. —¿Novia? Claro que no. Al menos no todavía —le respondo. —¡Lo sabía! —dice Ricardo—¡Te has enamorado de la chica! —Cállense ustedes. ¿Cómo has pasado el día, hermanita? —Extrañándote. Has venido tarde a casa. —Tuve unas cosas que hacer en el bar —respondí. —Mikel, mañana tendrás que atender a Matteo y Carlo, estarán en el bar y sabes que tienen que ser bienvenidos. Matteo y Carlo Russi. Matteo es mejor amigo de mi padre, el fue el primero en tener la idea sobre las damas de compañía y por eso abrimos un bar con mujeres que estuvieran dispuestas a hacer que tuviéramos una buena noche. Su hijo Carlo creció con nosotros, somos bastante cercanos. Pero son un poco molestos. —Está bien, padre. —Cariño, por favor ven más temprano a cenar. Estamos esperándote desde hace rato —me dice mi madre. —Lo siento, madre. * LAUREN POV Estábamos alistándonos para ir al bar cuando Cristine aparece en la habitación hecha una furia. —Odio a la idiota de Danna, yo no se que se cree. —espeta. —¿Qué te ha hecho? —inquiero. —Me ha hecho derramar unas bebidas. Es una... —aprieta los puños—... la próxima vez la tomare del pelo y la voy a arrastrar por todo el bar. No me importa que me despidan. —No digas eso. Necesitamos el trabajo y no quiero que lo vayas a perder solo por esa chica. Mejor tranquilízate. —Voy a tratar. Por cierto, Romi quería verte. Te está esperando en el bar. Asentí y me despedí de ella. Tomé un taxi y me dirigí al bar. —¿Romi? —llamé su atención. —Lauren. Estas aquí. Esta noche vas a estar conmigo detrás de la barra atendiendo. —¿Por qué? —¿Ves a esos hombres que están allá? —me señala a un grupo de gente a lo lejos. —Si. —Bueno, son bastante molestos y muy exigentes con las chicas nuevas. Querrán llevarte a una habitación y nadie podría defenderte. Por eso quiero que estes aquí. —¿Ah si? —sentí terror—esta bien, gracias, Romi. Apreciaba que me quisiera cuidar, eso solo me demostraba lo bien amigo que era. Me puse a trabajar con el en la barra para servir bebidas y prepararlas. * MIKEL POV Matteo y Carlo estaban aquí. —Mikel, deberías de conseguirnos un par de chicas —dice Matteo. —Estamos un poco aburridos aquí. —Vamos por unos tragos, quiero salir de este nuevo —le dice Carlo a Ricardo. Se ponen de pie pero antes de que Ricardo se vaya lo tomó del brazo y le susurro al oído: —No dejes que este Idiota se acerqué a mi gatita o ya sabes lo que va a pasar, no quieres conocer a Shank en acción. Había una diferencia entre Mikel y Shank, mi apodo callejero. Shank era un hombre despiadado y muy violento, no medía las consecuencias de sus actos y actuaba demasiado cruel. Mikel es un hombre de negocios, centrado, serio y muy pendiente a su trabajo. Era mejor que Shank no saliera a relucir porque entonces el caos nos rodearía. Ricardo solo asiente y se dirigen a la barra. Mi gatita está atendiendo junto con Romi y eso no me gusta. * LAUREN POV Ayudaba bastante a Romi en esto de pasar bebidas y preparar algunos refrescos. Era un poco complicado por lo rápido que se tenía que trabajar pero cuánto más pasaba el tiempo más iba aprendiendo. —Hola, hermosura. ¿Me preparas una bebida? —me pregunta un chico. —Eres muy linda. —Ella no prepara bebidas con alcohol. No tiene licencia, yo lo hago. —dice Romi. —Pero yo quiero que me la prepare ella. —se reí—Trabajas para la mafia y te da miedo que alguien sin licencia prepare tu bebida. Es una estupidez. —¿Pasa algo? Mikel Ricci aparece en la barra. Lo miro tan dominate. Su mirada se dirige a mi y siento que me quedo sin aire. —Nada, solo quiero que la hermosa chica que prepare mi bebida. —Ella no tiene por qué servirte. Romi puede hacerlo —demanda y el tipo no tiene más remedio que aceptar. Se dirigió a Romi para decirle sobre su bebida. —No tenía por que defenderme —le digo. —Un gracias sería lindo. —me dice. —Gracias pero yo me se defender, señor. —Eres muy contestona y eso no me gusta, voy a tener que castigarte. —¿Qué? Solo estoy haciendo mi trabajo, señor, si me disculpa... El hombre se mete dentro de la barra y me toma de la cintura cargándome en su hombro. Pataleo mientras me lleva a quien sabe donde, estamos en una oficina o algo así. Le golpeo la espalda y tiro patadas al aire. Mikel me baja y yo lo miro con mucho odio. Solo porque sea el dueño no significa que pueda hacer lo que quiera. —Es un salvaje, señor. —Te dije que no fueras contestona —me dice y me toma de la cara para darme un beso. Me quiero apartar pero no me deja. —¡Suelteme! Ni siquiera lo conozco —me separo. —Entonces conozcámonos. Es más que obvio que me interesas. Quiero que seas mía, Gattina. —Es Gatita. —¿Acaso no te gusto? Eres la primera mujer que veo que se resiste. —Solamente no lo conozco, señor. Cualquier hombre normal vendría a pedirme salir en una cita antes de decirme todo esto y besarme a la fuerza. —me crucé de brazos. —Bueno, entonces hagámoslo. Vamos a una cita y así podrás conocerme —se acerca y yo me alejo. Me quedo pensativa por que no entiendo a este hombre. Es el jefe de todos nosotros y me hace esto. —¿Una cita? —inquiero confundida. No sabía si salir con el pero siento que si me niego me pueda despedir. —¿Y si no lo hago que? —Te seguiré castigando hasta que aceptes. —¿Y con castigar a que se refiere? —A esto —me vuelve a besar. A pesar de que su beso se siente bien lo empujo lejos. Mikel solo sonríe satisfecho. —Quise hacer eso desde que te vi. Mi gatita. Eres tan dulce pero a la vez tan fuerte. Toda una fiera.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD